viernes, 28 de junio de 2013

DE CORDEROS, JUANES,BRUJAS,PEDROS,PABLOS

DE BORREGOS (CORDEROS) JUANES,BRUJAS, HOGUERAS PEDROS, PABLOS…
            Uff, ¡qué semana más complicada!. Ahora que estamos inmersos en el verano, las fiestas se amontonan, cada pueblo, cada ciudad, quiere honrar a su patrón. Pero me da la impresión que es (el patrón) la disculpa fácil para la fiesta, la disculpa para pasar un rato agradable en la ciudad oportuna y quizás en el momento adecuado. A veces, y con perdón, somos como los borregos y es que hacemos las cosas porque “hay que hacerlas”, sin estar convencidos de que eso tiene que ser así.
            Y para hablar de convencimientos, déjenme que eche la vista atrás en el calendario y recuerde a nuestro amigo Juan, el bautista. Un hombre capaz de espantar los malos presagios (brujas), aunque los viviera en su propia carne. Un hombre que es capaz de saltar hogueras, de pedir buenos deseos. Un hombre de los que hoy harían falta: ágil en su conversación, claro en el lenguaje, molesto con los que ocultan la verdad… hoy, el gran Juan, se pondría las botas y eso que no las tenía. Porque amigos, para decir la verdad no hace falta mucho, simplemente unas sandalias, pies ligeros para que la verdad, perdón la Verdad, corra lo más posible; ligero equipaje para que otros pesos no nos impidan el movimiento de un lado para otro.
            Pero si grande fue Juan, ¿qué decir de Pedro o de Pablo?. A veces pensamos que el anunciar el evangelio es cosa de grandes personajes de la historia y la historia se construyó a base de gente humilde, sencilla, gente que en un momento determinado ha dicho que no, en un momento determinado ha negado o perseguido la evidencia. Pedro  y Pablo fueron el prototipo de gente como muchos de los de hoy, de los rudos, de los difíciles, de los de “¿lavarme tú a mí los pies”?.¿Nunca te abandonaré?...o quizás de Seré yo el que tire la primera piedra porque la misión en la que estamos no sirve para nada”. Sin embargo es curioso que “del otro bando” siempre responden ¿me amas?, una vez, dos veces….o de ¿por qué me persigues?.
            Es curioso que este fin de semana el evangelio nos va a llamar a cada uno por nuestro nombre y nos va a preguntar si le queremos seguir. La vida nos va a ofertar infinidad de posibilidades para decirle que no. Y es que vivimos en una sociedad en la que no se lleva la religiosidad como moda y ejemplo a seguir. El evangelio nos oferta un entierro, nos oferta la despedida familiar…y hoy la vida nos oferta playa, copa confederaciones, chiringuito de verano con canción incluida….y claro “hasta las zorras tienen madriguera”.
            Este fin de semana, también, es la fiesta de Casa Pastores, es la fiesta en la que el Pastor conoce a las ovejas (no a los borregos) y estas le conocen a él. Me quiero unir desde aquí a la celebración de la alegría, del jolgorio, de un año en el que se comparten infinidad de cosas y que ahora es bueno que se desborde la alegría. Es bueno que en la fiesta tenga su espacio la fe. Una fe en la que no solamente hay que cumplir con unos sacramentos, sino que damos razón de la misma porque la creemos como válida.
            El reino de los cielos es arriesgarse por una aventura que merece la pena. No vale de nada el poner la mano en el arado y mirar hacia atrás. Eso solo nos vale para saber dónde estamos y lograr el futuro más cercano.
            Amigos, Felicidades a Casa Pastores, a los Pedros y a los Pablos. En definitiva, felicidades a los que viven la fe y la cumplen.
            Hasta la próxima

            Paco Mira

sábado, 22 de junio de 2013

DEL VERANO,PAU, AGENTES PASTORAL, CRUZ


DEL VERANO, PAU, AGENTES DE PASTORALCRUZ….
        Pues no sé si cabrá todo en el mismo saco. Pero no nos olvidemos que estos días los alumnos, mis queridos alumnos… han terminado, o lo están haciendo, el presente curso escolar. Es la hora de recoger lo que se ha sembrado; es la hora de coger la gavilla y empezar a segar; es la hora de dar cuenta de aquello que hemos dicho que sabíamos, que nos lo curramos, que lo hemos trabajado.... es la hora de los saltos de alegría porque todo tiene su recompensa, pero también es la hora de ciertas amarguras, porque quizás el esfuerzo realizado nos ha dado algún tirón, algún pinchazo, y… alguna lágrima aflora por nuestro lacrimal y se desliza suavemente por nuestra mejilla. Es lo que llamamos evaluación final, la PAU (prueba de acceso a la universidad) para algunos. Es curioso que el esfuerzo hay que cuantificarlo, pues si no das la medida no estudias lo que quieres.
        Casualidades de la vida, los agentes de pastoral (a lo mejor nuestro párroco tendrá que dar una catequesis y decirnos lo que es un agente de pastoral), también han tenido su PAU (Prueba de Amor Unificada) este fin de semana. Se han “examinado” de los sentimientos, de cómo se encontraban haciendo un servicio a la comunidad, de cómo unificadamente, todos en conjunto eran capaces de amar, desde el evangelio, a la comunidad de San Rafael, prestando su tiempo, su dedicación, sus valores…pero claro… es una PAU no cuantificable y sin duda no servirá para encontrar trabajo, por eso – a veces – no se valora.
        Justo con las evaluaciones finales nos llega el verano. Nos llega para disfrutar de más horas de sol de las que normalmente tenemos. Nos llega para respirar lo suficientemente hondo como para decir, “ahora, el curso que viene, no lo puedo dejar”. El verano es esa estación en la que no vamos al gimnasio pero que queremos tener el tipo justo como para mantenerlo y para lucirlo. El verano es el tiempo propicio para no descargar las pilas de fe, sino de repartir la carga allá donde cada uno se encuentre.

        Los agentes de pastoral han de sentirse orgullosos de la satisfacción del deber cumplido. Han de sentirse orgullosos que tienen una comunidad que les arropa, les comprende y les apoya. Han de sentirse orgullosos de que el verano no ha de apagar la sed de un evangelio que está ávido de ser comprendido, estudiado, amado y respetado. Es ese evangelio que este fin de semana nos va a decir que el que quiera seguir la huella, la estela de ese Jesús de Nazaret, es una estela de cruz.
        Cada uno tiene que llevar la suya. Cada uno ha de enjugar las lágrimas de una “pau” suspendida. Cada uno ha de afrontar la cruz de una tarea pastoral que no ha salido como se esperaba; cada uno ha de afrontar la cruz de esas situaciones en las que no hemos estado a la altura de las circunstancias, pero que sin embargo seguimos en la brecha y en la lucha. Los agentes de pastoral también han de llevar su propia cruz y a veces ayudar a los demás. Si no que se lo pregunten a la gente de caritas, a la gente de pastoral de la salud, a la gente de acogida, incluso a los propios catequistas. Bendito evangelio éste que nos va marcando el camino.
        Dice “el Jefe” que el que quiera seguirle sabe a qué puerta tiene que tocar. Que el que quiera ir detrás de él sólo tiene que asumir su propia realidad, dejar aquello que nos estorba, reconocer lo que tenemos que afrontar y seguirle,  a veces por caminos que nada tienen que ver.
        Debemos alcanzar, como en la PAU, la nota de corte, la nota que nos da acceso a poder llamarnos seguidores de Jesús de Nazaret.. Porque él le preguntó a los amigos que quien decía la gente que era él. Ojalá que el verano no nos enfríe.
        Por cierto, si nos preguntan, tú como cristiano, como agente de pastoral, ¿qué le dirías a la gente quién es Jesús de Nazaret?. ¿será el silencio o un no sé, o no me acuerdo… la respuesta?

        Hasta la próxima, Paco Mira

HEMOS GANADO

HEMOS GANADO, HAN PERDIDO

      
      . Yo tenía un profesor que era un aficionado al fútbol tremendo. Era de Salamanca y le encantaba la U.D. Salamanca. Pero era de los que cuando ganaba la euforia, la autoestima, la alegría… la situaba en  primera persona: “hemos ganado”. La sonrisa le llegaba de oreja a oreja. Pero sin embargo, cuando perdía, esa euforia se convertía en amargura, tristeza, decaimiento… y decía “han perdido”.
Amigos, parece lo mismo, pero no lo es. La Iglesia de la fe, la fe de la Iglesia. Este slogan lo he copiado del encuentro que este fin de semana tienen los catequistas de toda la isla en Agüimes. ¿Saben?. Me da la impresión que a veces ciertos estamentos nos suenan a tan grande que pensamos que eso no va con nosotros. Lo más probable que si hacemos una encuesta de lo que la gente entiende por Iglesia, nos manden de viaje a Italia, al Vaticano, o como mucho a algún cura de alguna parroquia de algún lugar no muy lejano.
            Pero lo más probable también es que a quien le preguntamos seguro que está bautizado y piensa que el tema, la encuesta, la pregunta no va con él. Como si de un ente abstracto se tratase a la Iglesia y no estuviera formada por personas que se equivocan, tropiezan, se levantan, vuelven a caerse, etc….
            Si me lo permiten, me gustaría quitarme el sombrero ante tanto anonimato público, pero con nombres y apellidos en privado, esos son los catequistas, aquellas personas que – entre otros - son la fe de la Iglesia y, sin duda, la Iglesia que vive la fe. Son los que normalmente no salen en los periódicos, son los que cuando llueve esperan a que los padres recojan a sus hijos sin que se mojen, son los que cuando hay que consolar al niño, ahí están como una madre/padre que se desvive por ellos. Son los que cuando llegan a casa todavía les queda una ardua tarea por realizar, porque ¿saben?, tienen familia, no cobran, no están al servicio de nadie. Sencillamente su fe, la fe la Iglesia les lleva a dar un testimonio y ¡que poco les valoramos!.
            Muchos se preguntarán para qué sirve un catequista, quizás la respuesta esté en el evangelio de este domingo “el que poco perdona, poco ama”. Todos los que nos damos golpes en el pecho, los que venimos a misa con regularidad, los que cumplimos con la normativa…. Si nos preguntan, por el perdón,  ¿cuál sería nuestra respuesta?, ¿cuál sería la respuesta ante esa gente que pregunta qué es la Iglesia, para qué sirve, que si tiene mucha riqueza, etc….?. Ellos son esa savia que sirve para que precisamente la Iglesia no se desanime.
            Me gustaría que no hiciéramos como mi profesor, que era del equipo solamente cuando ganaba, que solo estaba para las maduras, pero que las duras no iban con él. La fe es confianza, confianza que da seguridad y por eso podemos dar testimonio con rotundidad de quien era Jesús de Nazaret. Por eso, con esa confianza y con esa seguridad podemos decir que la fe de la Iglesia es igual a una Iglesia de fe.
             Por cierto que responderían si les preguntan, por ejemplo sus hijos, “ Papi, mami, ¿cuánto tengo que amar a los demás?
            Hasta la próxima, Paco Mira

VAMOS, ¡SI SE PUEDE!


VAMOS, ¡SÍ SE PUEDE!

      Amigos, se acabó la liga en primera división y creo que habrá disparidad de opiniones. Unos no sabrán qué hacer los fines de semana (¡que desgracia la de ellos!) y otros por fin podrán disfrutar de los placeres de la madre naturaleza: familia, hijos, vecinos, amigos, playa, monte…. Y no porque antes no se pudiera disfrutar, sino porque no queríamos disfrutar.
      Sin embargo, San Rafael, la parroquia de san Rafael, no hace mucho se fue de excursión,  ha querido disfrutar de los amigos. Ha querido que el tiempo se detuviera en forma de tertulia, de acompañamiento, de compartir con otros, que quizás no conociera mucho o nada, el tiempo, el momento, el paisaje, la fe, la alegría de un chiste…. En muchos campos de fútbol, la semana pasada se oía un grito que era sí se puede, y es que a veces, querer es poder y también se puede querer. Era un grito que pretendía insuflar algo de ilusión, de esperanza, de ánimo,…. Tocar eso que llamamos fibra sensible….
      Esta semana, que estuvo el hijo de Vicente Ferrer (Moncho) entre nosotros y decía que la pobreza “sí se puede erradicar” en el mundo. Que no es difícil, que no es una tarea complicada…. Y claro, la argumentación que él daba pasaba por lo que en la parroquia se hizo con la excursión, querer compartir no lo que nos sobra, sino lo que tenemos para que sirva de aliciente, de entusiasmo, de alegría y entre todos podamos crear una sociedad más igualitaria, más humana, más fraternal.
      Estas premisas que parecen tan complicadas no lo son tanto. Por ejemplo: ahora que viene la preinscripción de los niños en el colegio nos van a dar a escoger entre religión o alternativa. Nosotros, siendo coherentes con nuestra convicción de cristianos, no deberíamos de tener dudas, no deberíamos consultar con la almohada, sino directamente marcar la casilla.
      Quizás estemos medio adormilados porque la crisis no nos deja levantar demasiado la cabeza, pero el evangelio de este domingo nos llama claramente a lo que Rafa Nadal, nuestro tenista, cuando gana un punto y con el puño cerrado dice “vamos”, con un gesto de rabia, de esfuerzo, de querer…el evangelio nos va a decir a cada uno Talita kumi, es decir: Juan, Paco, Margarita, Loli, Mari, Andrés….sí, sí… cada uno con su nombre, nos va a decir, levántate. Despierta, camina, anuncia, proclama, vamos, ¡sí se puede!, crear un mundo mejor, se puede ayudar a cambiar la sociedad en la que vivimos. Ya está bien de vivir con amarguras, con los ojos llenos de lágrimas todos los días.
      Los pequeños gestos (alfombras del corpus, excursiones de la parroquia, arrimar el hombro en los momentos en los que lo necesitamos…), son los que nos hacen estar en una vida llena de ilusión, de ganas, de esperanza. Los pequeños gestos que animan la comunidad, hacen que esta sea una comunidad de vida y no de muerte.
      Seamos capaces de decirle al otro, talita kumi, en canario “chacho, levántate ya”, despierta, vamos, tú puedes, y si no como este viernes al sagrado corazón de Jesús (por cierto felicidad a la comunidad de Balos), que en vos confio.
      Hasta la próxima, Paco Mira

NO ADOREIS A NADIE MÁS

NO ADOREIS A NADIE MÁS…..
Mis queridos amigos:
            A estas alturas de la situación del país en el que vivimos, creo que a nadie ya se le escapa que estamos en crisis (aprendimos incluso lo que significaba la palabra); que la economía no es la mejor (miramos incluso como se podía mejorar); que teníamos una prima (a la que algunos le han llamado “riesgo”, ¡tremendo nombre para un familiar!) que es la que nos marca los pasos que tenemos que dar.  Sin olvidarnos que tenemos seis millones de gente en el paro, que el índice de pobreza sigue subiendo,  que el futuro no es el mejor,  y… no se cuantas cosas más.
            Y para rematar la faena, no hace mucho que se celebró el festival de eurovisión y – entre otros – nos han acusado de plagio (copiar). Eso que en los colegios estaba castigado con un suspenso, resulta que a Raquel del Rosario, el estandarte de Teror por excelencia, después de Ntra. Sra. Del Pino,  por lo visto, la han pillado copiando, y puede que la suspendan, aunque dada la clasificación ese suspenso, no significa gran cosa.
            Y claro, para llevar la contraria, este fin de semana, la Iglesia nos invita a copiar, nos invita al plagio, nos invita a aprobar copiando. Increible, pero cierto. Parece que la Iglesia siempre camina contra corriente. Es quizás que siempre está siendo noticia. Lo malo será cuando deje de serlo.
            Y digo que nos invita a copiar, al plagio, porque este fin de semana celebramos el día del Corpus, lo máximo, la Hostia. Y no me interpreten mal la palabra, porque la estoy utilizando adecuadamente. Para un católico, la Hostia no es más que el propio Corpus, el propio cuerpo, el mismo Jesús de Nazaret. Ese Jesús que se hace carne (en el pan), que se parte  (en la consagración) y se reparte (en la comunión) es el que celebramos en la Eucaristía, por ello déjenme que le diga Gracias, porque eso es lo que significa la eucaristía.
            Sin duda un Jesús, al que debemos copiar, un Jesús al que debemos plagiar y por ello no debemos suspender. Nadie ni nada nos podrá separar de ese amor del Padre hecho carne. Un Jesús que camina a nuestro lado, como con los de Emaús y a veces no le conocemos. Un Jesús que tiene nombre de Antonio, de Cristina, de Isabel, de Eugenia… de tantos y tantos voluntarios de caritas que quieren, en su quehacer diario, plagiar al propio Jesús de Nazaret. Una labor, esta la de caritas, que debería de estar prohibida, que no debería de existir… porque eso significaría que no habría pobres, que no habría necesidad de tener que echar una mano.
            El primero en dar la cara, el primero en sacrificarse por los demás fue el propio Jesús. El encarnó en su persona, la forma, el modelo, la guía para que nosotros nos fiáramos y pudiéramos continuar adelante. Por eso debe la Iglesia plagiar, nosotros que somos iglesia, debemos copiar el modelo, que es irrepetible, por eso no adoréis a nadie, a nadie más. Hoy la tentación de buscar la solución en otras fuentes, es muy alta. Hoy contentarnos con lo primero que se aparece, como solución inmediata, pero no perecedera, es lo que nos lleva a una inestabilidad grande. Hagamos una alfombra, y miles de ellas, a quien se lo merece. Quizás los Oscar o en Cannes no se merecen tanto una alfombra como en el día del Corpus.
            Amigos la solución está en nuestra mano.
            Hasta la próxima, Paco Mira

FELIZ PARTO

                                
Amigos, un parto no es más que el resultado de un proceso. Normalmente, de un feliz proceso que lleva su tiempo, incluso lleva sus inconvenientes, sus amarguras, sus horas de insonmio….pero al final, llega el final.
            No hace mucho el consejo pastoral parroquial (en el que todos nos sentimos representados y si alguno no sabe de qué va, podría ser bueno que el párroco explicase en qué consiste, quien lo forma y para qué sirve) aprobaba la creación de un blog en la parroquia. No hay que desengancharse de las nuevas tecnologías, y me invitaron a que participara en este blog. Bueno, me gustaría que fuese un espacio para compartir juntos experiencias, motivaciones, alegrías, tristezas, inquietudes… en definitiva la vida.
            Y en definitiva este blog no es más que el fruto y interés por llegar lo más cerca posible a todos y cada uno de los feligreses de esta parroquia; es el fruto de querer tocar en la puerta del corazón de todos y cada uno de ustedes, es casi como una relación que tiene como consecuencia un parto y ese parto lo están leyendo ahora.
            Por eso, como en todos los partos, hay felicitaciones y vaya desde aquí la mía a quien inició la idea, a quien fue fraguando – quizás en silencio o en el anonimato – el esqueleto de lo que tenemos ahora; mi felicitación a quien diseñó el blog, que seguro que robó el tiempo al tiempo para dedicar su tiempo a todos los demás… en definitiva nos tenemos que felicitar todos, porque todos somos o debemos ser cómplices de este parto.
            Antes del parto todas son conjeturas; antes del parto todas son ilusiones; antes del parto todas son ideas de cómo será lo que nace, … pero ahora viene el trabajo diario, el curro de mantener a la “ criatura “ para que no se caiga, el trabajo de ayudarle a caminar… a veces nos puede cundir el desánimo, se nos puede animar a dejarlo todo y a arrojar la toalla… pero no dejemos “que se apague esa llama (pábilo) vacilante”, mantengamos la vela encendida porque no sabemos lo que nos puede deparar el futuro. “Estén atentos y vigilantes”.
            A veces nos podemos sentir agarrotados, tensos… necesitamos un tres en uno, ¡qué mejor que la Trinidad!, cuya fiesta celebramos este domingo para coger el impulso necesario. No veamos a la Trinidad como el fetiche de quien pasa por delante de una iglesia y no entra nunca, o de quien salta a un campo de fútbol… y se presigna pero que no sabe a quien está invocando.
            Miremos, contemplemos, amemos al Padre, en el Hijo y a la fuerza de ambos en su Espiritu. Siempre digo que la liturgia es rica en simbología: usémosla, aprovechémosla, démosle contenido… quien nos vea en la calle, pueda saber por nuestro silencio de qué o de Quien estamos hablando.
            Hasta la próxima
            Paco Mira