viernes, 31 de octubre de 2014

LAS REGLAS DE UN MARAVILLOSO PROYECTO

LAS REGLAS DE UN MARAVILLOSO PROYECTO
        
Todos los proyectos en la vida, no nacen de la nada. Todo proyecto necesita una fundamentación que cuanto mayor sea esta, mejor resultado tiene que tener. Todo proyecto tiene y ha de tener una finalidad que de sentido al propio proyecto.
         Les he de confesar que la vida es un proyecto, un maravilloso proyecto. Un proyecto que cuando comienza es un proyecto mimoso, que se dejar de mimar en la medida en que vamos cumpliendo año y un proyecto que acaba siendo también mimoso en la medida que nos acercamos a la recta final. Pero sea como fuere un proyecto que merece la pena que lo vivamos.

         Pero todo proyecto, necesita unas normas, necesita unas reglas, necesita algo por el que nos podamos guiar para que al final el resultado sea el que esperamos. ¡Qué mejor regla que la de este fin de semana!: dichoso, feliz, bienaventurado… tú, yo, nosotros, ¿por qué? Por vivir. Ese es nuestro proyecto. Un proyecto de vida en la vida, un proyecto de luz y esperanza en un mundo donde cada vez más, la noche de halloween es cada vez más negra y más grande.
         A veces dan ganas de no seguir en el camino. A veces, cuando alguien ve que las corruptelas y los corruptos campan a sus anchas y nadie es capaz de decirles nada, dan ganas de no hacer como los discípulos de Emaús- El  camino de la vida, nuestro camino, no sólo está lleno de sorpresas, sino que es sorprendente el recorrerlo: como la vida puede salir a nuestro encuentro y no conocerla, como aquellos amigos que se encontraron con Jesús en el camino, en su camino.
        
Dichosos los pobres, no por ser tales, sino por tener espacio y cabida para otros; dichosos los que lloran, no porque tengan que hacerlo, sino porque el sufrimiento de otros es también el suyo; dichosos los que tienen necesidad de justicia, en un país que, a gritos, suplica por ella; dichosos los que por misericordia, siempre tienen el perdón al alcance de la mano; dichosos los que tienen un corazón limpio, los que no pagan con tarjetas que no lo son o los que tienen la ley rápida para los deshaucios, sino que su corazón es tan grande que cabe un montón de gente; dichosos los que trabajan por la paz que tanta falta hace, en el seno de nuestro barrio, en el pueblo, en las familias……Seguro, pero seguro, que muchos de estos los encontramos en el camino de nuestra vida; seguro que muchos de estos van y vienen con nosotros y nosotros no los reconocemos ni siquiera en la fracción del pan, que sería la celebración de la Vida por excelencia… para todos la recompensa será grande en el cielo.
         El proyecto de la Vida viva, no pasa por los cementerios; el proyecto de la vida no pasa por escenas de dolor que a veces se nos hacen inevitables El proyecto de la vida pasa, a veces, por la huella que han dejado en la historia todos aquellos que nos han precedido. Todos, absolutamente todos, dejamos huella, con más o menos profundidad. Han sido y son brazos que trabajan para que las bienaventuranzas puedan cumplirse.
         Cuando esto sucede, lo demás se nos podrá dar por añadidura, por eso Francisco de Asís, era capaz de llamar a la muerte, hermana, con confianza, porque tenía asumido lo que Pablo le preguntaba a la comunidad de Roma, “¿quién o qué nos podrá separar del amor de Dios?”
         Amigos, en nuestras manos está algo tan sencillo como un proyecto maravilloso de vida. Un proyecto realizable y al alcance de todos. Busquemos la fuerza y la energía en aquel que nos ha amado primero; sirvamos de ejemplo y de modelo a aquellos que nos encontramos en el camino de la vida y que demandan nuestra atención; eduquemos a nuestros hijos en los valores de las bienaventuranzas pero porque para nosotros las consideramos como esenciales y adecuadas y ellos verán que son realizables.

Hasta la próxima

         Paco Mira

viernes, 24 de octubre de 2014

EN LA FARMACIA DE DIOS, TODO ES GRATUITO


EN LA FARMACIA DE DIOS, TODO ES GRATUITO
            Los días del calendario no sólo marcan la actividad laboral de cada uno de nosotros, sino que también nos van marcando los acontecimientos que al margen del trabajo, van configurando nuestra propia existencia. Pues ¿saben?, me gusta. Y me gusta, porque eso nos da un ritmo de vida que nos hace salir de lo cotidiano, de lo normal, de lo que acostumbramos…. Nos hace que todos los días le demos a cada uno su afán. Es más, diría que a veces el calendario hasta es caprichoso.
            Este fin de semana, nuestro pueblo celebra su fiesta. Y la fiesta tiene sentido cuando tenemos un motivo para celebrarlo; y tiene sentido cuando la fiesta es la expresión del sentimiento que llevamos dentro y si ese sentimiento es de alegría, de buenos recuerdos, de 364 días que han pasado como un suspiro… es porque el aliento que nos invade ha merecido la pena.
            Quizás alguno me pueda decir, que,  “paco, con la que está cayendo, ¿cómo puedo estar alegre?”,y es que claro, no solo hay que bailar siempre con la más guapa, todos tienen que tener una oportunidad, esa oportunidad la tenemos que provocar nosotros. Nosotros tenemos que provocar que la fiesta sea tal, nosotros tenemos que provocar que los demás denoten en nosotros que lo que celebramos merece la pena.

            Rafael, Rafa para los amigos, es la medicina .Una medicina que se vende en la farmacia de Dios. Una farmacia que no tiene copago; una farmacia donde los medicamentos no tienen un precio de transación o un precio comercial. Son precios gratuitos, pero precios donde a veces, el producto cuesta sudor, lágrimas, etc…
            El joven Tobías, un día esperaba. Vivimos en un mundo de impaciencia, de rapidez, de prontitud…Dios nunca tiene prisa. Cuando vamos a una farmacia tenemos que coger número y esperar un rato. En la gratuidad de la farmacia de Dios no hay prisa, no hay rapidez, no tenemos que empujar para que nos atiendan primero.
            El joven Tobías esperaba que un hombre bueno le acompañara .Creo que en nuestro pueblo hay gente no buena, muy buena. Gente que incluso no se acerca por la farmacia de Dios y los que normalmente vamos a la farmacia dejamos mucho que desear en cuanto bondad. Siempre es cuestión de mirar a los lados, de frente, atrás. Es cuestión de salir a los caminos de nuestra vida, de nuestros amigos, de nuestros conocidos y encontrar al que nos acompañe, al que sea nuestra bandera, nuestra guía. Quiero acordarme de todos aquellos, que desde la parroquia y desde la opción caritativo-social, hacen que la vida dura que llevan algunos, se les haga más llevadera
            Rafael siempre lleva una calabaza. Rafael siempre lleva lo imprescindible para el viaje. Lleva agua, lleva lo que nos da la vida. Lleva lo gratuito de la grandeza del ser humano. Por eso, un año más nos invita al camino, a recorrer de nuevo, a comenzar desde el principio y a limar aquello que en el año que se acaba, ha resaltado, pero de forma negativa.
            En la farmacia de Dios, la gratuidad del amor es la que Rafael nos impulsa a motivar y a realizar. Que en Vecindario reine el amor. Frase bonita, pero difícil de cumplir. Lo más probable que si le preguntamos a Antonio María Claret, cuya fiesta celebramos este fin de semana, la respuesta sería la misma que la de Rafael, seamos guía y camino para el que nos lo pide.
            Quiero terminar dando un aplauso, porque Teresa, la del Ebola, se ha curado. Aplauso para ella, para los médicos y para la investigación que muchos hacen para que no exista más enfermedades como la de ella.
            Vivamos la alegría de la fe en la fiesta y seamos festivos porque tenemos fe. Vivamos en comunidad, lo que la comunidad nos ha dado y contagiemos a los demás que lo bueno tiene que perdurar.
Hasta la próxima
            Paco Mira

  

viernes, 17 de octubre de 2014

POBRES SI, PERO… POBRES NO

POBRES SI, PERO… POBRES NO
            Hoy, creo que todos los coches, vienen con un sensor que avisa, cuando damos marcha atrás de la inminencia de un peligro. Es más, cuanto más nos acercamos a ese peligro más fuerte es el pitido. Sin duda hay que parar, pues las consecuencias pueden ser catastróficas. Algo parecido, me da la impresión que es el calendario. De vez en cuando, aparquemos o no, el almanaque nos manda un pitido, casi siempre ensordecedor, avisándonos de un peligro inminente.
            

       Este 19 de octubre, como los 364 días restantes, el pitido se hace insoportable, porque hay situaciones en el mundo que nos tienen que hacer parar y no continuar. Este fin de semana celebramos (vaya, a veces, forma de hacerlo) el Domund. El día mundial de las misiones.. Estamos en un país, donde parece que la religión es la culpable de todo (el paro, la falta de iniciativas, la culpable de la crisis, etc…) y da la impresión que la queremos desterrar al baúl de las catacumbas, al lugar del cementerio, de la dormición.. y sin embargo los misioneros son los primeros que enarbolan la bandera de la entrega del sacrificio, de la abnegación por los demás, incluso la muerte que muchos niegan que sea en su propia casa.
            

        Los misioneros son esas personas que son pobres, que no tienen nada porque de esa manera tienen la capacidad suficiente como para poder llenar su corazón de todos aquellos que les tienen una mano para pedirles ayuda. El misionero es aquel que dejándolo todo es capaz de llenarse de lo más imprescindible, para que la entrega se absoluta.
            Un país, el nuestro, donde algunos se ponen las botas con tarjetas que no son; donde hay unos venerables u honorables que dicen que no son lo que otros dicen que son y que no desviaron nada de nada; un país donde la mentira de si te consulto por si quieres ser lo que el resto de la nación te está diciendo que no, etc… resulta que es, que somos un país generoso, que somos un país que dejamos lo que tenemos y nos vamos donde haga falta, con o sin ébola; resulta que somos un país donde lo religioso tiene una organización llamada caritas o comedores sociales que no son otra cosa que la prolongación de la misión, de lo que el Papa Francisco llama evangelización.
            Tenemos que ser pobres, pero tenemos que solucionar a los pobres y eso supone empezar por la pobreza, por la limpieza interior para acoger al exterior. “den al César lo que le corresponde….” nos dirán, y …¡cuántas veces nos prostituimos! Y nos vamos con el mejor postor por aquello de no quedar mal con nadie. Es curioso como los que mandan, los que a veces tienen la llave de la solución de muchos problemas, no son los que están al pie del cañon, no son los que tienen que ponerse unos trajes que a veces sufren filtraciones y nos peleamos de quien tuvo o tiene la culpa, no son los que aparecen en el periódico que han muerto de hambre o han sido contagiados por no se sabe qué.
            Pablo le dice a la comunidad de Tesalónica que el esfuerzo sea el amor, que la actividad que hagamos sea la fe, y que aguantemos los envites de la vida manteniendo la esperanza en el primer misionero de la historia llamado Jesús. ¡Qué difícil es la fidelidad!. A veces tenemos que recurrir a imágenes tremendas de injusticias flagrantes. Pero a veces no le damos a Dios lo que le corresponde ni al César lo que es suyo.
            Seamos fieles, seamos consecuentes, seamos ecuánimes y demos la cara por aquellos que se lo merecen. Los pobres, no solo nos adelantarán en el Reino, es que además se lo merecen. Dejémonos de engañar, de robar, de falsos discursos y empecemos a trabajar ya. Pobres sí, pero pobres no. Ojalá que veamos un mundo de igualdad, donde un parlamento no discuta si por ayudar a otro, la culpa es tuya o mía.
            Amigos el Domund es tarea de todos. Hagámosla con el lema de este año “renace la alegría”: no he visto a un misionero triste, y nosotros que también debemos ser misioneros, a veces, no tenemos esa cara.
           
Hasta la próxima

            Paco Mira

viernes, 10 de octubre de 2014

¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA BASE?



¿DÓNDE ESTÁ NUESTRA BASE?
            Si les digo que la sabiduría de Dios es infinita, no les estoy descubriendo nada nuevo. Es por ello que  basándome en lo que ya saben, les diré que por eso ha creado al hombre y a la mujer, para que la biología se encargara de hacer lo que le corresponde. Dios, ha querido que tuviéramos una parte femenina y otra masculina. Dios ha querido que a cada una de las partes le corresponda una función determinada en este maravilloso libro de la historia que llamamos vida. Por eso, y solo por eso, tenemos lo que tenemos. Y si lo tenemos, hemos de aprender (si no lo sabemos ya) a respetarla, a cuidarla y a valorarla. Si esto lo hacemos, no seríamos ni la mitad de lo que somos.
            Dentro de esa tarea, nuestra madre ocupa un papel fundamental. Casi, aunque queramos creer que tienen una labor por igual y pareja, creo que la madre se lleva la palma. Mamá es la que está con el pecho o el biberón desde los primeros instantes; es la que no pega ojo por las noches, mientras no hablamos; es la que nos lleva al médico cuando nota los primeros síntomas de algo que no funciona; es la que se preocupa que nuestra formación académica sea la adecuada, es el faro, es el cirio que alumbra en nuestra casa y que nunca se apaga.
            Es por ello que la Iglesia nos quiere recordar hoy que nuestra madre es un pilar en nuestra vida. Es por ello que la Iglesia nos quiere recordar hoy que María, lejos de la tradición maña, es la que nos tiene que llevar a poner las bases para que las futuras generaciones  tengan un espejo donde se puedan mirar. Una madre, por mucho que nos regañe, siempre será un punto de referencia en la vida, es la que nos da la vida y es la que se deja la vida por nosotros. María, la de Nazaret fue la que dio al vida al Hijo de Dios y fue la que estuvo al pie de la cruz cuando la vida parecía que se le iba de las manos. Pero también fue testigo de la resurrección, porque en el fondo, la vida  da Vida..
            Precisamente el evangelio de este fin de semana, nos recuerda algo que María hace todos los días. El evangelio, la buena noticia, siempre es una invitación a una fiesta, siempre. El rey invita, María nos ayuda en esa invitación y ¡qué pena que muchas veces digamos que no!. Las oportunidades hay que aprovecharlas en el momento, sino el rey acabará invitando a otros.
            Este domingo celebramos el día de la Hispanidad. Nunca impongamos a nadie nada a costa de tener que renunciar a sus raíces. A lo largo de la historia nos hemos enorgullecido de eso, y eso si que no esta acorde a la invitación del rey a su fiesta.
            María es también el pilar de la Guardia Civil. Nunca un uniforme puede ser criterio válido para empañar la dignidad de las personas. Nunca un uniforme puede ser el criterio para ostentar siempre y en todo lugar la posesión de la verdad. Un uniforme ha de ser el referente de ayuda, consuelo, y guía a quien se desvía (voluntaria o involuntariamente) de su camino. Que María, a quien ellos tienen como patrona, les ayude en su cometido,
            Quisiera también pedirle a Mamá María que nos ayude en momentos delicados. El Ebola está tocando, injustamente, en la puerta de muchas casas. No nos quedemos solamente con los enfermos que tenemos en nuestro país. Miles de personas mueren diariamente en Sierra Leona, y países limítrofes y quizás nadie se acuerde ellos.
Dios nunca nos abandona y sigue, como el rey de la parábola, saliendo a buscarnos. Dejémonos encontrar con él, seamos fieles a su invitación y acudamos a su cita, no digamos que no a lo que merece la pena. Menos mal que María, como madre, tiene presente a todos y cada uno de ellos, y de nosotros. Que María, aún, a pesar de las adversidades, nos ayude a que no decaiga nuestra fe, todo lo contrario tengamos la cabeza bien alta para que nunca le digamos que no y que siempre siga siendo nuestro pilar.
Hasta la próxima
            Paco Mira

viernes, 3 de octubre de 2014

PACO,EL DE ASIS: Y ENCIMA SANTO


PACO, EL DE ASIS:  Y ENCIMA SANTO
            Con ese deje o ese acento canario, quizás alguno se atrevería a decirle Paquillo. Paquillo sí, el de Pietro, el de Pedro Bernardone, ese afamado y fanfurrón comerciante de telas italiano, a quien su vida le cambió no por los negocios que él hizo (que también), sino por la bondad y la amabilidad de su hijo. Un hijo, a quien un encuentro fortuito, un encuentro de casualidad hizo que su vida cambiara. Lo más probable que es que no hubo ningún espaviento, ninguna manifestación extraña, hubo un encuentro personal que inicia una conversación y que al final le dice “ve y repara mi Iglesia que amenaza ruina”.
            Los grandes acontecimientos de la historia empiezan en el silencio, empiezan en conversaciones más o menos privadas. Francisco supo abrir el oído y el corazón e iniciar la escucha con un interlocutor que no era cualquier cosa. Una conversación que le lleva a no andar con medias tintas, una conversación que le lleva a la radicalidad más absoluta desde el convencimiento de que el mensaje que quiere merece la pena. Un convencimiento que le lleva a ser pobre, a ser obediente y a ser casto: hay que renunciar para poder ganar.

            Un acontecimiento, el de Francisco, que supo contagiar. Un acontecimiento que supo marcar y dejar huella. Tras él se fue Bernardo, se fue Domingo, se fue Clara… ¡ si es que en el mensaje de Jesús la pluralidad es la que cuenta!. Una huella que ha dejado en ellos y que tenían unos destinatarios muy concretos: los pobres y necesitados. Aquellos leprosos de la época le marcaron de tal manera que fue capaz de amarlos y besarlos como si estuvieran sanos.
            Un Francisco, un Paquillo, que supo entender que somos hijos de un mismo Padre y por ello todos somos hermanos: hermana luna, hermano sol, hermano lobo, hermana muerte corporal….loado seas mi Señor por todos ellos, por todas las criaturas que tú has creado
            Este fin de semana, el evangelio nos volverá a invitar a la viña. Nos dirá que en esa viña que nos tiene preparada para trabajar con el Padre, no es un viñedo donde todo es maravilloso. Es un viñedo con dificultades, es un viñedo donde no todo es un vergel… es un viñedo donde los trabajadores pueden ser apaleados, e incluso donde puede haber viñadores homicidas Me viene a la mente todos esos lugares donde se quiere vivir el evangelio de una forma sosegada y tranquila y  no se puede. Esos lugares donde los cristianos no pueden vivir con total libertad, porque siempre hay alguno que presume, por desgracia, que no queriendo conocer a Jesús, encima hay que prohibírselo a los demás.

            Francisco el de Asis, hizo suyo que amar al otro es amar a Jesús de Nazaret y amándolo a él estamos cumpliendo la ley del evangelio. El mismo llegó a decir que incluso si hace falta que anunciemos el evangelio con palabras. No por mucho hablar se convence mejor. Hoy vivimos en una sociedad en la que falta testimonio, faltan los ejemplos, falta el tomar la iniciativa y contemplar que Jesús tiene cabida en el mundo en el que vivimos
            Francisco tenía un truco: Provocar el encuentro con Jesús. Dice su biógrafo más experto, Tomás de Celano, que los encuentros de Francisco en la oración, a veces, eran interminables. Las conversaciones con Jesús eran “eternas”. Creo que muchas veces a nosotros nos faltan ese tipo de encuentros.

            Por eso Francisco es el patrono de muchas cosas: de la ecología, de la naturaleza, et… todo el mundo lo quiere coger como modelo. Me gustaría que todos, en esta semana, nos leyésemos un trocito de su vida. Les aseguro que merece la pena y lo más probable es que algo cambiaría en nuestra vida. La noche del 3 de Octubre de 1.226 nos deja con solo 44 años. ¡Si es que lo bueno se acaba pronto!, pero el ejemplo dura toda la vida.
           
           
Hasta la próxima
            Paco Mira