jueves, 9 de abril de 2015

TESTIGOS SÍ. MASOQUISTAS NO. PERO "JE SUIS KENYAN"

TESTIGOS SÍ. MASOQUISTAS NO. PERO "JE SUIS KENYAN"
         Estarán de acuerdo conmigo que no todo en la vida vale.  Y me da la impresión que últimamente estamos, no negociando, sino traficando con la vida humana como si esta no tuviera el valor que debiera tener. La vida tiene un sentido tremendo y tendremos que cuidarla puesto que es el único regalo que solo se puede dar una vez, por eso y solo por eso, tenemos que cuidarla y ayudar a que eso suceda.
         El evangelio de esta semana, se parece a infinidad de situaciones del 2015, es decir, estamos hablando de una diferencia de dos mil años y quien me diga que la historia no se repite está equivocado en su apreciación. Juan, en su capítulo 20,19 nos dice que los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Amigos, el miedo es libre. Y me imagino cómo sería la situación de aquella época: perseguidos, martirizados, crucificados, echados a las fieras....¡ay los judíos!... por ello había que cerrar las puertas, esconderse, procurar no mencionar la palabra Cristo (Señor).
         Casualidades de la vida, hoy, en algunos lugares del mundo - por ejemplo Kenya - también están con las puertas cerradas. No lo dice Juan en el evangelio que nosotros tenemos, lo dice el evangelio de la vida, que paradójicamente es buena noticia. Están con las puertas cerradas por miedo, con miedo y porque el miedo también es libre. No son judíos los que están fuera de las puertas, son, quizás, compatriotas, familiares, amigos.... que enarbolando la bandera de no sé qué estado, les lleva a despreciar la vida.
         Sin embargo seguimos diciendo que Cristo vive, da vida y está lleno de
vida, porque es la Vida con mayúscula. Que nosotros vamos corriendo, como no, al sepulcro y nos hemos dado cuenta que la muerte no ha vencido a la vida, por eso somos testigos de su resurrección y damos testimonio de ello. Que seguimos diciendo a los perseguidores esa buen noticia, por eso ellos, (Tomás) dudan y que "hasta que no lo vean no lo creen". Quizás somos nosotros los que con nuestro ejemplo, con nuestra vida... le tenemos que decir a los demás que están equivocados.
         No somos masoquistas. No nos complacemos en el escarnio de la sangre. No buscamos el odio por el odio... lo más probable es que quien actúa de la manera que actúa es que no conoce o no quiere conocer las grandezas de la vida.
         No hace mucho me preguntaba si el valor de las vidas de quienes trabajan en un medio de comunicación tiene más valor que el color de la piel siendo vidas igualmente. Armamos un revuelo cuando en ciertos países la policía se "equivoca" y mata a alguien de otro color y al mismo tiempo defienden penas de muerte. Nos hemos callado ante la masacre de la universidad de Kenya. Por eso "yo también quiero ser kenyata", quiero que estas letras sirvan de apoyo hacia quienes no se acuerdan de ellos.
         Me resulta curioso que este fin de semana se celebra el domingo de la
Divina Misericordia. "¿Porque me has visto has creído?, dichosos los que creen sin haber visto". La misericordia y el perdón de Dios son infinitos, por eso conocemos a los hijos de Dios, si nosotros amamos y cumplimos sus mandamientos.
         Que la adversidad no nos haga desfallecer. Que la adversidad no nos haga cerrar puertas. Que la adversidad no nos haga arrojar la toalla. Que las pruebas de la vida, que las piedras del camino nos sirvan para afianzarnos más a Dios. Que seamos nosotros los que enseñemos a los Tomases de la vida, a los incrédulos, a los que nos persiguen y nos calumnian que no hay mensaje más bello y más hermoso del hombre que cuando le golpeaban en una mejilla ponía la otra. Pero teniendo en cuenta que a quienes les perdonemos los pecados se les perdonan pero a los que se les retenga....
         En nuestras manos está. No nos encerremos. Abramos puertas y que la misericordia de Dios se encargue del resto.
        
         Hasta la próxima

         Paco Mira

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