viernes, 22 de mayo de 2015

PIENSO (REFLEXIÓN), LUEGO EXISTO (VOTO)

PIENSO (REFLEXIÓN), LUEGO EXISTO (VOTO)

Todo gran genio que se precie de ello, suele dejar algo para la posteridad( un invento, una frase, una acción determinada, etc…) y ese es el caso de Descartes. Lo que no sé es si cuando él dijo esta frase que a lo largo de la historia se hizo famosa, pensó  en la repercusión que iba a tener.
Cuando vean estas letras pasarán las dos cosas que menciono en el título: estaremos reflexionando y votaremos. Lo que pasa es que a veces me pregunto ¿de qué tenemos que reflexionar a estas alturas?.¿No tenemos decidido lo que queremos veinticuatro horas antes?... pues mal vamos. No podemos caer en la trampa de dejarlo para el final, porque eso significa que no hemos sido capaces de asimilar lo que nos ofrecen para saber si nos conviene. Pensemos, decía Descartes. Pensar y existir es mucho más que solamente vivir. Vivir viven también los irracionales, pero pensar significa que la existencia tiene un sentido y que nosotros somos conscientes de ello y actuamos como tales.
En eso me gustaría que entrasen los políticos. Me gustaría que los políticos pensaran, fueran capaces de reflexionar para dar vida a la existencia. Pero no una vida a costa de los demás, una vida con los demás para que todos podamos beneficiarnos. Ahora que hemos acabado con el repaso de los programas; ahora que hemos acabado de invertir el dinero que no utilizamos a lo largo de cuatro años y ahora tenemos (pintado de calles, asfaltado de aceras, farolas que se arreglan, etc…), me gustaría que los programas sean programas de todos y para todos, en especial para los menos favorecidos.
Me gustaría un partido y un programa que hablara de los pobres de espíritu y los pobres materiales; me gustaría un programa que se parase con los tristes y con los humildes, que pudieran esbozar una sonrisa ; me  gustaría un programa que se ocupara de los que pasan hambre, de los desahuciados,  a los que están en un centro penitenciario y de los que no se acuerda nadie. Un programa que apoya a los que buscan la paz y tienen un corazón limpio, etc…Claro muchos pensarán que lo están haciendo, pero cuando lo hacemos con el vecino, con el hermano, cuando visitamos al enfermo o al preso, cuando abrazamos al anciano y reímos con el triste… nuestro programa será efectivo.

Este fin de semana es la semana de los dones del Espíritu. Esa fuerza que los cristianos sentimos para seguir anunciando el mensaje de Jesús de Nazaret y denunciando los programas que no se cumplen. Esa fuerza que debe impulsar a todos y cada uno de nuestros representantes en la vida pública a obrar según el mensaje del bien. Deben tener el don de la sabiduría, don donde tenemos que buscar siempre el bien en aquello que hacemos. Don de la inteligencia, nos tiene que descubrir que no hay que dejarse engañar por nadie o con nada; no pongamos en nuestras planchas a gente que no sabe nada de nada. Descubrir el don del consejo, dejarse aconsejar por el bien, no engañemos ni que nos dejen engañar. La vida no es fácil, por ello hay que tener fortaleza como para poder superar las dificultades que la vida nos va ofertando; el don de la ciencia, nuestro corazón nos tiene que llevar a saber escoger aquello que nos lleve a la verdad verdadera, que para los cristianos será Dios.
Don de piedad. Sin duda me gustaría tener unos representantes públicos a los que se pudiera acudir con la confianza que un hijo deposita en su padre. Que el hijo no tenga que desconfiar de su padre por algo que no se hizo bien. Por último me gustaría el poder contar con el don del temor. Ese don que nos hace huir de ocasiones y tentaciones que no nos conviene. Tentaciones que a lo mejor nos hacen abusar de otros.
            ¡Ven Espiritu Divino, manda tu luz desde el cielo!. Ojalá que ese Espíritu del Padre sea el que nos guíe y nos acompañe. Se que no es fácil tomar la decisión. Votemos, no nos quedemos en casa, pero votemos lo que en conciencia creemos que nos conviene. Animo

                                   
            Hasta la próxima

            Paco Mira

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