jueves, 25 de junio de 2015

¿SABEN?. EL VERANO YA LLEGÓ. CUIDEMOS LA NATURALEZA


            Si no les importa, voy a comenzar como acabé la carta de la semana pasada.                                                          En
ella les decía que ojalá la UD haga los deberes y ocupe el lugar que le corresponde”. No se si ahora va a ocupar el lugar que le corresponde, lo que si tengo claro es que hizo los deberes. Felicidades. Pero no nos olvidemos que el fútbol es un deporte y como tal hay que tratarlo; no nos va la vida en ello, no nos da de comer, no saca a nuestros hijos adelante.... es un deporte que sirve de diversión.

            Dicho lo cual, hace una semana, precisamente el domingo pasado el verano ha llegado, y con él también un montón de esperanzas e ilusiones de hacer de la vida de cada día algo diferente. De hacer aquello que normalmente no hacemos, porque así somos capaces de distinguir las estaciones del año. El verano supone muchos sueños, supone reencuentros que normalmente el resto del año no me lo permite; supone que uno en el fondo se manifieste como realmente es y que a lo mejor en el trabajo no me dejan desarrollar lo que quiero manifestar.
         
   Dios no coge vacaciones, ¿lo sabían?. ¡el pobre!. Sigue en su quehacer diário. Y no coge vacaciones porque no las necesita. Su trabajo no le lleva a tener que descansar porque siempre ha de estar atento a abrirle la puerta de su corazón a sus hijos.

            Pero casualmente Dios cuenta con nosotros. Es decir el trabaja porque nosotros también lo hacemos o debiéramos hacerlo aunque estemos de vacaciones. Dios trabaja pero con nosotros. Cuando nosotros decimos que cojemos vacaciones Dios viaja con nosotros, hace las maletas con nosotros, disfruta de la playa, del monte, del campo, de la ciudad... con nosotros, habla a diario con nosotros.... y casualidades de la vida, no siempre nosotros vamos con él, aunque él siempre venga con nosotros.
            Fíjense que Jesús siempre quiere contar con los trabajadores de confianza, con sus trabajadores, con nosotros. Es curioso como este fin de semana le va a tender la mano a un jefe de la sinagoga que tiene problemas con su hija (Mc 5). No por ser contrario al pensamiento de Jesús, este le dice que se busque la vida, todo lo contrario, le dice a sus discípulos que quiere verla. ¡”a tí te lo digo, levántate!....

            Es curioso que nosotros en el verano no le hacemos caso a Jesús, nos tumbamos más que nos levantamos. Jesús nos pide que aún así no dejemos de tender la mano; no dejemos de acompañar al que lo necesita; que no nos olvidemos de los que menos tienen y de los que más sufren. Jesús tiende la mano a la hija de Jairo, porque las manos de Jesús son manos de vida. ¿las nuestras?. Ojalá que no nos tengan que decir que nuestras manos son manos de otra cosa menos manos que dan vida.
            Quiero también tener un recuerdo para todos aquellos estudiantes que han acabado su esfuerzo y que lo más probable es que tengan una recompensa. Todo esfuerzo tiene su premio. Felicidades a los que han acabado el curso y lo hicieron bien. Los que no han tenido su premio, pues que lo sigan intentando porque merece la pena. Ahora que parece que la natalidad aumenta en nuestro país, significa que la esperanza sigue teniendo futuro y por ello nos animamos a seguir adelante.
            Felicidades también a todos los grupos parroquiales que se toman un ligero respiro de descanso. La labor de anunciar la Buena Noticia, también merece un respiro en cuanto a labor burocrática: reuniones, ensayos, charlas, etc... cojamos fuerzas para meses venideros....
            Ojalá que disfrutemos del verano y de todo lo que el verano conlleva. San Francisco decía, “loado seas, mi Señor, por nuestra madre la tierra”. De ello se hizo eco el Papa Francisco. La tierra es nuestra madre, ¡qué hijo no quiere a su madre!. Siempre, pero en especial en verano, mimémosla y cuidémosla.
           
            Hasta la próxima

            Paco Mira


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