viernes, 28 de agosto de 2015

UFF.... CON LAS LEYES NO ESCRITAS: JOSEFA(LA ABUELA DE FUERTEVENTURA), MACEDONIA, ETC...

UFF.... CON LAS LEYES NO ESCRITAS: JOSEFA(LA ABUELA DE FUERTEVENTURA), MACEDONIA, ETC...
         Hoy nos podemos meter en terreno pantanoso, porque el evangelio de este fin de semana nos llama a las leyes no escritas. Pero casualmente no podemos vivir sin ellas. ¡Si es que el evangelio nos lleva a la contradicción más pura y verdadera!. y sin embargo es una muy buena noticia. Cuando las cosas no se hacen por convencimiento, la legalidad manda más que el espíritu con el que se hace.
         Parece que fue ayer cuando nos maravillábamos, muchos, de que el verano ya llegara. Hasta la televisión se encargaba de ofertarnos la canción del mismo, el tinto correspondiente, el cupón para el sorteo más millonario, los  billetes de medios de transporte cada vez más baratos y con guerra entre compañías para ver quien se lleva más clientes... y.... se acabó, casi lo que empezó ayer y hace de ello sesenta días. Antes de comenzar el verano nos hemos propuesto hacer no sé cuantas cosas, en casa y fuera de ella, pero ¿cuántas hemos cumplido?
        
Casi es como una ley no escrita que dejamos para los tiempos vacacionales aquello que no nos urge, o que quizás sí nos urja pero: ¡como tenemos tiempo...!¡Uff... las leyes que no se escriben: ¿se cumplen?!. Me gustaría creer que sí. Me gustaría que no tuviésemos que escribir lo que en la práctica tenemos que hacer: ¿por qué escribir que no hay que matar, no hay que violar, no hay que robar, que hay que respetar el derecho a la vida, no hay que insultar, no hay que menospreciar, que hay que respetar y valorar a otro que es igual que yo, aunque no sea del mismo color o de la misma raza?. Claro, si no lo escribo, ¿qué pasa?.
         Es curioso que ahora que acaba el verano, que los tiempos de relax se han terminado, lo más probable es que juremos en hebreo por tener que volver a hacer lo que nos corresponde. Sin embargo pocas veces damos gracias, quizás a Dios, por ser de los privilegiados que tienen - también porque se lo han currado y trabajado - aquello que otros anhelan.
      
   Quiero creer, por ejemplo, que Josefa, la abuela de Fuerteventura está donde está ahora porque se ha cumplido la ley. Los fariseos se encargaban de recordar que la ley hay que cumplirla. No niego que haya que hacerlo, pero sí propongo que cuando hay que cumplir la ley, no seamos tan inhumanos, como los fariseos, que no tienen en cuenta la condición de la persona que tiene que cumplirla, y cual es el motivo que le ha llevado a estar donde está. Josefa quizás sea uno de esos casos.
         La ley hay que cumplirla, pero me gustaría que los "fariseos" actuales se vieran reflejados en las caras de esos padres macedonios, con niños pequeños en sus brazos intentando cruzar una frontera que les llene de ilusión, de ganas, de fortaleza...  un corazón lo más probable que roto y abatido por el desencanto y la incertidumbre de no saber hacia dónde y cómo solucionar su vida, y que ya están pensando que la "ley" les dirá que muchos tienen que volver de nuevo al país de origen, porque la legalidad es lo que tiene,  con todo lo que ello supone.
         Amigos, hay veces que nos quedamos simplemente con lo que la letra que hay que cumplir dice, pero no somos capaces de ver la cara de quien nos habla en nombre de esa ley.
         Nuestro corazón tiene una capacidad tremenda para poder hacer lo que otros se niegan o no quieren. Los cristianos tenemos que tener la capacidad de poder hacer con el corazón algo maravilloso y es amar. La única ley que al final de nuestros días nos van a pedir si hemos o no cumplido. No se si Josefa se siente amada por quien le hizo cumplir la ley, o los que huyen de la guerra por los que son acogidos, pero ¿nosotros?.
         No quiero olvidarme del año que hace que nos dejó, Mons. Ramón Echarren, nuestro querido Ramón.

         Hasta la próxima
         Paco Mira



viernes, 21 de agosto de 2015

EL FÚTBOL: ¿DIOS NACIONAL O EXTRANJERO?

EL FÚTBOL: ¿DIOS NACIONAL O EXTRANJERO?
          
  Pues la verdad es que no lo sé, y eso que este fin de semana empieza la vorágine más escandalosa de la vida del ser humano. No hace mucho alguien me comentaba que las grandes colas que había hoy en día en la vida eran contradictorias: el paro y las taquillas de los estadios. Es verdad. En un país como el nuestro, con cerca del 20% de paro en la población, ¿cómo es posible que la cola de las taquillas de un estadio sean de las más grandes?, ¿hay dinero o no lo hay?. Pues ahí el gran dilema.
            Hace unos diez días, la noticia nacional, deportivamente hablando, era si un jugador del real Madrid, renovaba o no su contrato. La diferencia, al parecer, era de dos millones de euros y eso quedó solucionado. Me parece increíble, siento vergüenza ajena, no soy capaz de asimilar lo que leo... que un país como el nuestro, con las carencias que tenemos, con las debilidades que demostramos en muchas cosas, con lo que podríamos disfrutar en calidad de vida y no hacemos.... que discutamos si un jugador se queda o no en un equipo por la diferencia de dos millones de euros, la verdad es que me borro de la cola.
            Y me borro de la cola, porque siendo verdad que cada empresa puede hacer con su dinero lo que le de la gana, no deja de ser inmoral que mientras los comedores sociales se llenan de gente que a gritos piden para ellos y para sus hijos; que mientras hay gente que todavía duerme en la calle porque no tiene un lugar donde refugiarse... nosotros seguimos haciendo cola para retirar un abono para un club, o abonándonos a canales que nos atiborren al dios que ya no se si es nacional o extranjero.
            Me resulta curioso que hace un montón de años, Josué (Josué 24,1)  reúne a las tribus y les pregunta si ante las dificultades prefieren adorar a algún dios extranjero. Ellos responden que por el momento no hay otro dios que el Dios de sus padres, que el Dios de Israel. Hoy la oferta que la sociedad nos hace, incluyendo rebaja de precios, ofertas de no se cuantos megas, bajada de los abonos si llevas a un amigo.... es casi como la pregunta que hace Josué, ¿a qué Dios quieren adorar?. Para algunos la respuesta puede ser un poco o bastante complicada.
            Sin embargo Pedro (Jn 6, 60) lo tuvo muy claro, "¡Señor, ¿a quién vamos a acudir si tú tienes palabras de vida eterna?. Si hoy nos preguntan a nosotros a quien acudimos y si
tenemos las ideas claras, me da la impresión que no es muy de fiar la respuesta que podríamos dar. Lo más probable es que los fines de semana volveremos con la vorágine con la que acabamos la temporada pasada: gritos de ilusión y de enfado, rabietas por la pérdida de algún punto, cabreos porque el árbitro de turno dejó de pitar un penalti que a todas luces era muy claro.... Señor, ¿a quién acudiremos?.
            Amigos, creo que tendremos que volver a plantearnos donde tenemos que tener lo más importante de la vida. El fútbol no deja de ser un deporte de negocios o negocio deportivo. El fútbol, por desgracia, se ha convertido en una compra-venta de personas por el interés de la mayoría. Quizás no quejemos de lo que hacen otros en otros países. Quizás por tener un nivel cultural bajo o por ser de otro color, o raza criticamos sus "políticas poco democráticas", pero nosotros compramos personas para el disfrute y deleite durante los fines de semana. Es más: incluso hasta nos acordamos de la familia de los interesados, porque.... para eso pagamos.
            No nos olvidemos que esta semana hemos celebrado el día mundial de la solidaridad humanitaria. Solo los que tienen claro que él tiene palabras de vida eterna, son los verdaderos solidarios, como la gente de caritas.
            Señor, ¿a quién vamos a acudir, si tú tienes palabras de vida eterna?. Gusten y vean que bueno es el Señor.

            Hasta la próxima
            Paco Mira



viernes, 14 de agosto de 2015

¡QUE PENA: SU MAGNIFICAT NO ES EL NUESTRO!

¡QUE PENA: SU MAGNIFICAT NO ES EL NUESTRO!

         ¡ Y es que los personajes bíblicos, no por ello menos reales, nos dan palos por todos los lados!. Y es que encima no aprendemos. Hoy le toca a María, a nuestra madre, que precisamente como buena madre, no hace falta que diga mucho, sino que lo que hace, lo hace con la garantía suficiente como para dar lecciones aunque sea desde la sombra!.
         Y es que su magnificat no es el nuestro. Y no es el nuestro porque cada vez más a los de mi especie a mí mismo resulta que me conozco menos. Déjenme que me haga, y comparta con ustedes, una pregunta: ¿cómo es posible que sea debate no sólo nacional, sino mundial, que Cecil haya sido abatido a tiros?. En mi casa, por un motivo u otro, siempre ha habido una mascota: cuando no era un perrillo, era un pajarito.... siempre hemos procurado educar en el respeto a los animales. Pero, por supuesto, teniendo claro que nosotros somos seres humanos y ellos animales. ¿Cómo es posible que sin mirar el nivel económico, social, cultural de un país... el problema sea un león?. ¿Cómo es posible que el problema de un país sea un león cuando anualmente desaparecen - por un motivo o por otro - cerca de 40.000 niños al año?. Me gustaría que todas las organizaciones que apoyan a Cecil, apoyasen económicamente, con políticas sociales, culturales, de desarrollo, etc... a Zimbawe. Está claro que su magníficat no es el nuestro.
         Tampoco es nuestro magníficat, por desgracia, el mar Mediterráneo. Cintas y cintas; minutos y minutos de los telediarios rellenan nuestras horas de almuerzo para recordarnos que seres humanos como nosotros buscan lo que nosotros tenemos y el que Papa Francisco ha recordado: que la tierra es de todos y hay que compartirla. Pero me da la impresión que seguimos poniendo tapones cual nadador para que no le entre agua en los oídos, no vaya a ser que tenga que darme cuenta que quien me está golpeando cuando tranquilamente almuerzo es un hermano mío, aunque no hable mi misma lengua o no tenga el mismo color de piel.
       
  "Proclama mi alma la grandeza del Señor", solamente lo puede decir quien asume e interioriza el mensaje sencillo de Jesús de Nazaret. Solamente lo puede decir aquella madre que entiende al 100% el mensaje de su hijo. Solamente lo puede decir aquellos que asumen y entienden que la buena noticia sigue teniendo vigencia en el mundo en el que vivimos. Solo quien asume el mensaje de Jesús entiende que no hay cabida para los soberbios de corazón, que se puede derribar del trono a quien no es representativo de su propia identidad, que tenemos que darnos cuenta que a los hambrientos los va a colmar de bienes, que a los ricos los despedirá vacíos y que enaltecerá a los humildes.... Por eso su magníficat no es nuestro magníficat.
         ¡Qué grande es María!. Qué grande son las mujeres que conscientes de lo que significa ser madre, luchan por una causa maravillosa y que los hijos enarbolan como bandera. Qué grande es María que en el momento de aceptar y asumir que el mensaje de Dios era válido, se pone en camino, corre... y anuncia que el mensaje merece la pena. ¡Qué pena me da de nosotros, de mí mismo que como, como si en el Mediterráneo no pasase nada o como, como si el león de Zimbawe solucionase el problema del mundo!

         Seguro, como María en su Asunción, que quien asimila lo del evangelio del domingo, que dice "yo soy el pan vivo que baja del cielo, el que me coma vivirá para siempre" (Jn 6, 51), asumiremos que mucho de lo que pasa por ahí delante, por esos mundos de Dios también es problema nuestro. ¿Cuándo nosotros seremos capaces de decir: proclama mi alma la grandeza del Señor?

         Hasta la próxima
         Paco Mira


viernes, 7 de agosto de 2015

QUE LOS JÓVENES NO SEAN VOLADORES ARTIFICIALES


            Lejos de mi intención el estar en contra de los voladores, aunque de pequeño, como otros muchos de mi edad, el ruido de los mismos fuera síntoma inequívoco de miedo y por lo tanto de llanto. Pero insisto que no estoy en contra de ellos, entre otras cosas porque los voladores son los protagonistas de las fiestas y el que haya fiesta supone entrar en la bonita dinámica de un pueblo que tiene algo que celebrar y eso siempre es bueno.
            Pero claro, los voladores lo que tienen es que después del ruido, desprenden todo su colorido y.... se acabó. Su carestía, a veces, no justifica su fugacidad. Su carestía lleva a que también tengamos la capacidad de poder escoger los que más nos convengan, acordes con las fiestas que podemos celebrar.
        
    Este fin de semana se clausura en Avila, por aquello de Santa Teresa (a la que le dedicaremos una cartita más adelante) el encuentro europeo de jóvenes. Y siempre que se celebra un encuentro de este tipo corremos el riesgo de quedarnos como los voladores: mucho colorido, mucho ruido y... hasta la próxima. Creo que para los jóvenes es una ocasión inmejorable para que sean los protagonistas, no en el encuentro que ahora se termina, sino de su propia decisión. Ahora, en tiempos recios comienza el entusiasmo del que alardearon casi una semana.
            A veces, estos encuentros se quedan un poco en lo efímero de los mismos: el encuentro con otros jóvenes, el convivir durante unos días lejos o cerca de la tierra, el fervor de algunos encuentros o las charlas de algunos personajes de los que oímos hablar y que ahora vemos en persona; aquellas canciones nuevas pero con ritmo que invita no sólo a la oración sino a la fiesta...pero los encuentros tienen que tener un origen y éste puede ser el de este año.
                                
 El lema de este año no puede ser mejor:  en tiempos recios, seamos amigos fuertes de Dios. Los jóvenes, o por lo menos muchos de ellos, tienen ahora la oportunidad de decirle  a los demás que a pesar de las dificultades por las que estamos pasando, a pesar de los tiempos recios que corremos, que ser amigo de Dios todavía es posible. Es posible el poder predicar a los cuatro vientos que el mensaje de una buena noticia en medio de tantas malas, todavía puede ser real. Que el evangelio no es algo obsoleto y perdido, que el mensaje de Jesús de Nazaret, es posible.
            Para ello cuentan con el ejemplo no solo de Teresa, sino de Domingo de Guzmán, que no le tembló el pulso para anunciar a todo el mundo que un tal Jesús de Nazaret sigue vivo, por eso los Dominicos siguen en la brecha y encima se denominan orden de predicadores. Los jóvenes son los que tienen que tener la fuerza suficiente como para no ponerse colorados en el anuncio de su mensaje.
            ¡Que bonito sería, que al acabar el encuentro esto se multiplicara como los panes y los peces!. Parece que estoy dando una imagen pesimista, pero es que estamos en tiempos recios. El evangelio de este fin de semana (Jn 6,41) nos vuelve a invitar a acercarnos de nuevo a Jesús como pan que baja del cielo. Dios se humaniza en el hombre para que este se acerque más a él, siendo ambos imagen y semejanza.
           
Este fin de semana todos estaremos un poco en Ávila. Este fin de semana todos sentiremos envidia de ser jóvenes porque en ellos está el futuro. Ahora son ellos los que tienen la oportunidad de demostrarle al mundo, que todavía tiene algo que decir dentro de esta querida Iglesia nuestra, que es santa y quizás pecadora también. No les dejemos solos, porque eso será muy fácil y después nos quejamos. Sean amigos, pero fuertes, de ese Dios en el que creen y por favor, sean capaces de contagiarlo a los demás.

        Hasta la próxima

            Paco Mira