viernes, 29 de enero de 2016

TENGO UN SUEÑO……. ¿IMPOSIBLE?



Alguien dijo, en un momento dado, que el soñar no tenía barreras. Y creo que es verdad. Todos en la vida tenemos un sueño en el que fomentamos la ilusión por llegar a conseguir aquello que en un momento dado parece imposible. Por eso es un sueño. Y es curioso que a lo largo de la historia ha habido gente (Freud, entre otros) que han intentado averiguar lo que nos sucede cuando soñamos y...¡ lo bonito que es soñar sin necesidad de que nos lo interpreten!.
Eso le pasó a los grandes personajes de la historia. Lo más probable es que lo que comenzó con un sueño,acabó siendo realidad: Luther king, dijo que tenía un sueño y se convirtió en realidad: los negros tienen que ser iguales que los blancos, supo interpretar el sueño, sin ser psicoanalista, y lo convirtió en realidad; Gandhi, tuvo un sueño, la no violencia puede ser un camino de conversación que elimine las fronteras que nos separan y al final lo consiguió, aunque recibiera un montón de palos en su momento. Jesús de Nazaret tuvo un sueño, hoy lo que acaban de escuchar se ha cumplido aquí y ahora y se ha cumplido porque dos mil años más tarde seguimos en esta maravillosa aventura.
Una aventura que se me antoja que no es fácil. Una aventura que creo que está llena de dificultades. Una aventura que a lo mejor podría ser de otra manera, pero es la que es y como tal tenemos que asumirla. Decía el gran Calderón de la Barca, que la vida es un sueño y los sueños, sueños son. Ojalá que todos disfrutemos soñando para vivir en una maravillosa realidad.
Yo , si me lo permiten, también tengo un sueño. Sueño
con algo que no se si es imposible. Sueño con algo que puede convertirse en realidad si ponemos un poco de voluntad y un mucho de interés. Sueño con quitar del calendario el día en que conmemoramos la jornada mundial de la paz. Y sueño con quitarla del calendario porque entiendo en que el día que no lo celebremos es que los sueños se habrán cumplido. Me gustaría soñar que hay padres que no tiran a sus hijos por las ventanas; me gustaría soñar que no existe acoso en los colegios y por eso los niños deciden vivir la vida y no se suicidan; me gustaría soñar que las playas son lugares para disfrutar de la familia y del tiempo libre y que no hay orillas que acogen cadáveres por huir de una miseria segura. Comenzaba diciendo que el sueño no tiene barreras.

A veces buscamos la clave para que los sueños se cumplan y hoy creo que nos la da Pablo en la segunda lectura (1 Cor 13), solo el amor tiene la llave, porque este es comprensivo, servicial, no es presumido, no es egoista… es algo que nunca pasa de moda y si eso se cumple, estará tirando por tierra aquello que nadie es profeta en su tierra (Lc 4). Porque los que denuncian que el amor es posible, suelen ser tachados de locos y no estamos, con los tiempos de corren, para hacer un psicoanálisis freudiano.
Ya ven, que el evangelio, a veces, puede parecer muy complicado, pero la cuestión consiste en echarle un poco de ganas e interés. Jesús fue echado, empujado, fuera de la ciudad. Tanto lo empujaron que acabó con los brazos extendidos en la cruz. A nosotros que no nos canse que los achaquen que siempre estamos pidiendo por la paz. No nos cansemos de ello. No nos cansemos hasta que lo consigamos. Soñemos, no dejemos de soñar porque mientras lo hagamos es que hay una realidad que tenemos pendiente de ser realizada.
Les invito a cerrar los ojos con sus hijos. Pensemos en la paz, ¿cómo la vemos?
Hasta la próxima
Paco Mira

jueves, 21 de enero de 2016

SE NECESITAN PERSONAS. NO IMPORTA LA EDAD. FORMACIÓN A CARGO DE LA FAMILIA.

SE NECESITAN PERSONAS. NO IMPORTA LA EDAD. FORMACIÓN A CARGO DE LA FAMILIA.
        
       
  En todos los periódicos hay secciones que siempre son fijas: Deportes, esquelas, editorial, etc... Todo en la línea que marca el periódico en función de su ideología, de sus lectores, etc.... y claro los que leen el periódico tiene su preferencia: recuerdo que mi abuela empezaba el periódico por las esquelas por si tenía que cumplir con alguien. Creo que la gente joven de hoy en día quizás lo comience por los deportes porque es algo que siempre interesa, especialmente a ellos, como si el resto de las noticias no fuera con ellos.
         Pero quizás porque la situación que estamos viviendo así nos lo indica, muchos empezarán el periódico por los anuncios por palabras. Por las ofertas de trabajo. Por los devaneos amorosos previo pago de su importe, no sé. Por cualquier hoja con tal de poder encontrar un buen trabajo, o por lo menos un trabajo. La cola me imagino que puede ser interminable y para un mismo trabajo se presentarán no se sabe cuantos.
         En todos los trabajos, hoy en día, se pide lo que hace diez años, por ejemplo no se exigía: preparación en no sé que historia, no sé cuantos idiomas, título de no se cuantas cosas..... Pero fíjense que me gustaría encontrar un anuncio en el que todo el mundo se anunciara como portador de buenas noticias. Que fuera un contagio para aquellos que normalmente tienen la cara de viernes santo, o del día de difuntos. Que fueran capaces de arrinconar o desterrar a los portadores de malas noticias.
        
Este fin de semana se celebra el día de la infancia misionera. Todos, pero especialmente los niños, estamos, están llamados a ser portadores de buenas noticias que en el fondo eso es lo que es un misionero: aquel que lleva, contagia lo bueno de la gran noticia cristiana llamada Jesús.
         Quizás y sin quizás la mejor academia para formarse en el periodismo de buenas noticias sea la familia. No hay mejor formación que la del testimonio. No hay mejor universidad que la de la vida del convencimiento por las obras, por los gestos por las actitudes. Un niño que ve que sus padres fomentan, viven y actúan según el mensaje de Jesús, ese niño le faltará tiempo para salir corriendo y publicar en la portada del periódico lo que el evangelio de este fin de semana anuncia.
         Y precisamente es Jesús, que desenrollando el pergamino confiesa que el espíritu de Dios está sobre mí... para dar la buena noticia a los pobres y la libertad a los cautivos, la vista a los ciegos... (Lc 1,1; 14,1).
         Ante situaciones como las que estamos viviendo, del drama de los refugiados, de los que se quedan en las puertas de la libertad, de los niños que con edad muy temprana deciden no seguir viviendo, de niños que se quedan en las orillas de las playas y de la vida de quienes no les importa nada más que el número, de niños que nada más ven el odio, el rencor, el abuso de los mayores.... Urge que en la academia familiar, cada vez más se oiga que el Espíritu de Dios está sobre todos y cada uno de ellos.
         Ojalá que los mayores sirvamos de ejemplo a esos niños que con la diferencia de altura nos miran hacia arriba, a la cara con un gesto como de interrogación preguntándose qué hacen. Que los mayores seamos capaces de insuflar a estos niños no el "rollo" del pergamino, sino la alegría de una buena noticia. Que cuando abran el periódico de la vida, que cuando cada mañana se soben los ojos y los abran puedan contemplar que el sol brilla y alumbra para todos, especialmente para ellos que son el futuro de todos, y a los que nosotros no podemos negar ese derecho. Por ello, ellos son misioneros, infantiles, pero portadores de buenas noticias.
         Amigos se necesitan personas para anunciar buenas noticias en especial la de Jesús de Nazaret. Para ello tenemos que estar convencidos. ¿Lo estamos?
         Hasta la próxima
         Paco Mira



viernes, 15 de enero de 2016

LA SOLERA, SIEMPRE ES NUEVA

LA SOLERA, SIEMPRE ES NUEVA

De todo lo bueno que tiene el evangelio, lo que más me gusta es que es "como la vida misma", es decir que las parábolas, los ejemplos que el evangelio utiliza son siempre cosas que suceden en la vida diaria. Y es que no nos queda otra que darnos cuenta que ese amigo al que decimos que queremos, camina, pasea, nos acompaña y realiza lo mismo que nosotros y en cualquier paso de la vida de cada día. En esta ocasión le toca el tema de una boda.
Claro, no pretendo hablar de las bodas de hoy en día. Quizás, a lo mejor, lo que habría que preguntarse si hoy en día el comprometerse desde el amor sincero y teniendo
como testigo directo al propio Jesús, es algo que esté de moda, que se lleve y que nos comprometa. Pero también habrá que preguntarse que aunque no esté Jesús delante, si el compromiso sigue teniendo vigencia. En el fondo quizás sea la tónica general de todo lo que realizamos en la vida. Vivimos en la inmediatez, en la frugacidad, en lo rápido y hasta quizás inseguro, en lo caduco... y todo aquello que huela a perenne, a para toda la vida, a el compromiso serio, pues a lo mejor hay que dejarlo para otro siglo.
Hoy Jesús vuelve a salir al encuentro del hombre. Vuelve a salir a la realidad cotidiana y real de cada día. Vuelve a compartir con todos y cada uno de nosotros algo tan normal como una boda. Una boda atípica, una boda en la que se queda sin lo esencial de la misma celebración como es el vino. El encuentro de Jesús con el hombre se da en una fiesta, porque el encuentro con él tiene que ser una fiesta. Es curioso que el evangelista no narra los pormenores del rito religioso de una boda judía. Narra la asistencia a una fiesta en la que curiosamente falta el vino.
El acercarse a esa fiesta, es curioso también se hace por medio de una madre, por medio de María, ella es la que no quiere que decaiga la fiesta y le dice a su hijo que no hay vino. ¡cuántas de nuestras madres, a lo largo de nuestra vida, no han querido que decayese la fiesta, nuestro encuentro con Jesús!.
Hoy en día, el que nos encontremos con Jesús, se lo cree poca gente. Casi como el maitre de aquella boda que dice que todo el mundo deja el mejor vino para el final. Hoy quizás tengamos que preguntarnos si nuestro ejemplo sirve para que los demás puedan acercarse a la fiesta que nuestro amigo Jesús nos oferta.
Esta semana también es la semana de oración por la unidad de los cristianos. Es como si fuéramos a una boda en la que los invitados estuvieran peleados. Más o menos es lo mismo. LLevamos tiempo que por cosas nimias, por pequeñeces los ortodoxos, los católicos, los protestantes.... nos alejamos y hasta nos hemos peleado, matado en nombre del mismo Dios que nos une.
LLevamos tiempo pidiendo la unidad; llevamos tiempo pidiendo poder celebrar juntos y de la misma manera; llevamos tiempo demandando que las celebraciones puedan ser únicas, caminar por el mismo camino aunque sea con pasos diferentes.
¿A qué esperamos?.¿que nos impide caminar juntos?. Nos invitan a la misma boda, el "novio" es el mismo para todos, pero los comensales tienen que saber que no podemos ir a una fiesta donde estemos enfadados. El vino de solera es el más caro, es el que mejor buqué tiene, el más cotizado y al que no todo el mundo quizás tenga acceso. Jesús es ese vino que invita a todo el mundo.
Mi recuerdo desde aquí al gran Poli. Ese bonachón de hombre que está con Padre Dios en la boda donde no se acaba nunca el vino. Seguro que está entre otros, con su gran amigo Pepe Alonso
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 8 de enero de 2016

POR EL BAUTISMO, LA MISERICORDIA SE HACE CARNE, ENTRE OTROS EN ALBERTO INIESTA

POR EL BAUTISMO, LA MISERICORDIA SE HACE CARNE, ENTRE OTROS EN ALBERTO INIESTA

         Hemos comenzado el año y, como todo en la vida, lo hemos hecho por
el principio. Parece una patuflada, pero no lo es. Porque si nos fijamos en el calendario, éste, nos va ofertando la ruta a seguir a lo largo del año: el día 1 correspondió a María, como madre de Dios, su conmemoración, su recuerdo como portadora de vida y de la Vida. Hemos comenzado el año acordándonos casi de un imposible, como es la paz, la jornada mundial de oración por la paz. Es increíble que nos acordamos de estos acontecimientos y sin embargo no ponemos el remedio para su cumplimiento. Quizás esta se la palabra clave, cumplimiento (cumplo y miento). Hemos contemplado, también, la manifestación de Dios al mundo y éste lo ha reconocido en su epifanía o comunmente conocida como la fiesta de los Reyes Magos, que no sabemos nada de ellos. Y ahora, la liturgia nos oferta, el Bautismo de Jesús.
         ¡Qué maravillosa la pedagogía de la Iglesia!. El bautismo, el primero de los siete pasos en la vida de fe que el ser humano puede recorrer. El primero sin el que los demás no tienen sentido y además no se pueden administrar sin él. El primero que es la puerta por la que entramos en esta maravillosa aventura de fe, con fe y para la fe. Una puerta que nos abre el camino hacia un misterio maravilloso al que solo se puede contemplar, por mucho que los teólogos se empeñen en querer discutir sobre ello.
         Y en el inicio de este camino, el Papa Francisco, nos propone un año de misericordia. Es curioso como en estas navidades hemos escuchado por dos veces el relato del prólogo de Juan: la Palabra se hace carne y camina con nosotros. ¿Se imaginan cambiar la Palabra por Misericordia?. En el fondo la Palabra es pura Misericordia. Jesús es verdadera misericordia. La palabra misericordia, es aquella que acompaña, anima y ayuda a los que necesitan de nuestra credibilidad. Jesús de Nazaret, en su vida terrena, fue pura misericordia por los caminos polvorientos de Israel.
         Este fin de semana acaba la Navidad. Dios acampó entre y con nosotros. Es curioso que el profeta Isaías nos vuelve a recordar que una voz clama en el desierto para preparar los caminos del Señor. Solo se consigue si en nosotros habita la misericordia y si eso es verdad ésta se hace carne y acampa entre nosotros. No solo se hace carne, sino que camina con nosotros, a nuestro lado. Misericordia también es mantener las actividades sociales. Tabita era una de ellas y la hemos dejado apagar.
     
    El Bautismo no es echar agua en la cabeza de nadie. En la antigüedad la gente se bautizaba después de un largo proceso de conversión y reconocimiento de lo que iba a recibir. Juan nos lo vuelve a recordar, porque tan grande es el poder de Dios que no merecemos desatarle la correa de las sandalias. Juan bautizaba con agua, Jesús nos bautiza interiormente con la misericordia que nos inunda.
         Sería bueno que nos preguntáramos como estamos planteando las catequesis pre -bautismales en nuestras parroquias. Deberíamos preguntarnos cual es la actitud de los padres a la hora de solicitar algo tan serio como entrar a formar parte de un convencimiento y del que tengo que dar razón, servir de ejemplo y poder extenderlo a lo largo de los confines de la tierra.
         Sería bueno que el que pide el bautismo para sí o para un hijo, no sea una petición que sirva para cumplir una tramitación o un expediente más o menos serio. El bautismo tiene que ser fruto de un convencimiento de conversión, de convicción, de realidad. Para ello pidamos la grandeza de la misericordia que se hace carne y camina con nosotros. Como lo hizo Monseñor Alberto Iniesta, al que tuve la oportunidad de conocer en el pozo del tío Raimundo. Es curioso que tenemos un futbolista que se llama igual, que nació en el mismo sitio, que nos dio tardes de gloria, como Monseñor a los de Vallecas, porque la Misericordia, después de la conversión del bautismo, está y camina con nosotros.  Nosotros somos testigos y por ello lo predicamos.
         Hasta la próxima

         Paco Mira