viernes, 10 de febrero de 2017

OTRO AÑO LA MISMA HISTORIA Y.... LOS ESTÓMAGOS SIGUEN VACÍOS


Creo que lo manifesté en más de una ocasión. Hay ciertos días en el calendario que nos recuerdan que hay cosas pendientes. Hay días en el calendario que cada vez que pasan los meses, los años.... siguen estando en el mismo sitio y no se convierten en negro. Creo que cada vez  desgraciadamente "celebramos", más cosas. Y lo que más miedo me da es que nos pase como con la medicación: acostumbremos el cuerpo a ello y no surta el efecto deseado. Con las fechas pasa lo mismo.
 Cuando uno tenía menos años, por desgracia estaba (creo que también hoy)
de " moda" Etiopía. Esas imágenes de niños famélicos, con estómagos hinchados, desnutridos por todas partes. Imágenes que casi siempre coincidía con la hora de la comida porque era la hora del telediario y mi padre cuando salían esas imágenes, normalmente apagaba la tele. 
 Hoy en día, cuando aparecen esas imágenes, da igual cuando nos las muestren. Creo que nuestra indiferencia es patente. Creo que ya nos pasa como con las medicinas, estamos inmunes ante sorpresas televisivas y pocas cosas (igual el divorcio de alguien, sí) habrá que nos separen del plato de comida que tenemos delante. Pocas cosas habrá que nos impacten, igual el maltrato del toro de la Vega nos impacta más que nos digan que todos los días cuatro de cada diez personas se van a la cama (o algo similar) con hambre. Me parece increíble.
 Como increíble me parece que sigamos pasando el calendario y no solucionemos el problema de dedicar un día a. Escuchaba en la radio que dentro de cuatro años, es decir en el 2021 (cada uno que haga cálculos de cuantos va a tener), habrá en el mundo 12.000 millones de móviles. Móviles cada vez más sofisticados. Casi a dos móviles por habitante del planeta tierra y.... sigue habiendo hambre. 
 Triste es decirlo que existen ochocientos millones de personas que pasan hambre en el mundo. Pero hambre severa. ¡ Ya está bien de la hipocresía de por qué el Vaticano tiene que vender para....!.¡Qué forma más absurda de lavarme las manos!. Da la impresión que el problema del hambre es el problema del otro, no es mi problema.
 Sí. Este fin de semana es la campaña contra el hambre en el mundo. Este fin de semana el calendario nos volverá a recordar algo a lo que nosotros haremos oídos sordos porque lo más probable es que no vaya con nosotros. ¡Cuántos programas políticos a lo largo de la historia han prometido lo que nunca cumplen!: se van a preocupar de los que no tienen, de los que tienen necesidades, de los más desfavorecidos.... y seguimos, un año más, apuntando en el calendario que es la jornada contra el hambre.
 El evangelio de este fin de semana es claro: "si nuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos (de los que no cumplen) no entraremos
en el reino de los cielos". (Mat , 5, 20).Me da la impresión que estamos enfermos de incumplimiento en una semana en la que también celebramos la jornada del enfermo. No somos consecuentes con lo que el evangelio nos exige y es dar de comer al hambriento, de no tirar con soberbia lo que no somos capaces de llevarnos a la boca; que no seamos egoístas y darnos cuenta que el repartir nos llena de satisfacción más que dar de lo que nos sobra.
 Nunca nos cansemos de proclamar que la justicia de Dios, de un Dios amor, es implacable. No nos va a juzgar de otra cosa que no sea de la capacidad que hemos tenido de amar, entre otras formas de dar de comer al hambriento.
 Déjenme acabar felicitando a “mi niña”, por sus 21 años de felicidad y de ilusiones. Felicidades Radio Tamaraceite
 Hasta la próxima 
 Paco Mira

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