viernes, 18 de mayo de 2018

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PENTECOSTÉS

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PENTECOSTÉS


No hace mucho se celebraba la jornada de los medios de comunicación social. Se celebraba la jornada de los periodistas, de los que comunican, de los que dan noticias bien sea en la prensa, en la radio o en la televisión. Me planteaba que el mundo es una noticia constante, todos los días suceden cosas y probablemente cosas distintas. Todos los días, los medios de comunicación, nos permiten conectarnos, al mismo tiempo, en lugares muy dispersos. No es malo porque nos hace ser críticos con nosotros mismos y con quienes nos proporcionan las noticias.
Cuando me hago esta reflexión, pienso que estamos en el fin de semana de Pentecostés, en el fin de semana del Espíritu, en el fin de semana en que nos invitan, nos obligan, nos exigen dar "noticias" a los periodistas, a los comunicadores cristianos, que somos todos, por medio del bautismo. Dar nosotros noticias, es dar la noticia buena, es dar a conocer el Evangelio. No es una noticia fácil de digerir, es una noticia que en más de una ocasión hace daño e hiere a más de uno, pero "la verdad nos hace libres" y muchos periodistas no se sienten libres o con libertad para poder dar a conocer las noticias.
El Espíritu Santo es ese gran desconocido. El Espíritu Santo es el que no se asoma a la ventana, pero el que sí sopla en la ventana para que sintamos una bocanada de aire fresco que nos impulsa a no quedarnos bobos mirando para ninguna parte: "¿qué hacen mirando al cielo varones sin alegría?". ¡ Qué triste cuando un periodista no pone entusiasmo en la noticia que da!.¡Qué triste cuando un periodista no salta de alegría cuando da la primicia de que Jesús de Nazaret vive todavía entre nosotros. Que no nos ha dejado, que su Espíritu nos tiene que impulsar a que la brasa del amor encendido no se apague!. Pues oigan: ser periodista no es fácil.
Probablemente estemos viviendo nuestro periodismo en un momento de calamidades, de guerras, de noticias - a veces - faltas de esperanza, de noticias a las que no le vemos mucho sentido... pues en medio de todo eso está el Espíritu que nos dice que otro tipo de noticias, de buenas noticias son posibles.
Probablemente si tuviéramos que examinarnos de buen periodista de buenas noticias, habría que recurrir a los dones del Espíritu Santo, a las condiciones que tenemos que tener para dar esas noticias: Amor: quien no ama al Padre es imposible que anuncie el amor en los demás; Alegría: las dificultades son muchas. Que no decaiga la alegría en medio de ellas; Paz: paz a ustedes les dirá Jesús. No podemos dar lo que no tenemos;Paciencia, y más en el mundo en el que estamos; Longanimidad, es la fuerza de flaqueza, el coraje que tenemos que tener.; Benignidad, tenemos que saber dar cariño a los demás; Bondad, especialmente con los que más sufren; Mansedumbre, el freno a no dejarnos llevar por la ira; Fidelidad, nada ni nadie nos puede separar del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús; Modestia, probablemente no salgamos en primera página, pero ahí estamos; Continencia, nos ayuda a saber controlarnos en situaciones nada fáciles; Castidad: dar buenas noticias, a veces, supone renunciar a muchas cosas.
Ya ven que ese gran desconocido, poco a poco en nosotros, se va conociendo un poco mejor. Ojalá que estemos atentos a las actitudes del propio Espíritu. Que seamos periodistas que guiados por él demos Buenas Noticias.
Hasta la próxima
Paco Mira

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