viernes, 20 de mayo de 2016

¿CÓMO UN DESATASCADOR SE NOS PUEDE ATASCAR?


Creo que puede ser la pregunta de muchos o que muchos se hacen, no solamente ahora, sino que siempre se hicieron. Uff y no me pregunten como puede ser eso, porque yo a lo mejor no lo tengo claro. Si voy a la ferretería y le digo al vendedor que lo que he comprado con una finalidad se me ha vuelto en contra mía, lo más probable es que el hombre interprete que no se utilizarlo, que no he leído las instrucciones, que no he atendido a las explicaciones que me daban cuando el propio vendedor me las ha dado, etc.... Claro son muchos los interrogantes, pero no se si son válidas todas las respuestas.
Sin embargo sí entiendo que hay ciertas realidades en la vida, que son como el misterio que hoy nos ocupa, y que sin embargo no me ofrecen dificultad. Es más, las entiendo tan rápido que incluso soy capaz de explicarlas. Si yo les pregunto que quién es José, pues lo más probable es que no lo sepan. Si les digo que es mi padre, pues muchos no lo conocen, ni interés en hacerlo. Si al mismo tiempo les digo que es vendedor de coches, pues algunos dirán que maravilloso. Y si para rematar la faena les digo que es carpintero por hobby, pues fabuloso. Es decir que mi padre es al mismo tiempo tres cosas en una misma persona. Si me dicen , Paco ¿lo entiendes?, no podré decir que no, que eso lo entiende cualquiera.
Pero claro si les digo que El Padre, el Hijo y el Espíritu son tres personas pero una sola naturaleza, pues me dirían, hablemos de otra cosa porque eso no me interesa y además es que no lo entiendo. Y es curioso, como el Amor se puede manifestar en una sola naturaleza como desatascador de tantos atascos que en nuestra vida se nos ofrecen. Parte de culpa, se lo confieso la ha tenido la propia Iglesia: a lo largo de la historia se ha encargado de hacer infinidad de tratados que nadie, nada más que ellos, eran capaces de entender, e incluso dudo que muchos de ellos lo entendieran.
Si les digo que el Amor - este con mayúsculas - tiene que ser una unión en comunión, es imposible que el Padre, el Hijo y el Espíritu no estén en la misma tesitura y es imposible que no seamos capaces de reconocer la Unidad. El Padre no puede quedarse al margen del Hijo, porque este es la encarnación del propio Dios en la tierra y ambos no pueden estar al margen de lo que nosotros, por medio del Espíritu tenemos que hacen en la misión que se nos ha encomendado. No es fácil, pero sí es necesario llevarla a la práctica.
La vida nos da muchas vueltas. Es más la vida nos va a dar infinidad de bandazos; vamos a lidiar con infinidad de tribulaciones y sin embargo la esperanza de que las cosas pueden ser mejores siempre estará en la meta de todo, entre otras cosas porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones.
La vida no deja de ser un misterio. Un maravilloso misterio al que nosotros nos toca poco a poco ir descubriendo. Ese descubrimiento lo hacemos cada día que pasa y en las pequeñas cosas que se nos ofrecen en nuestra vida. ¡que hermoso es descubrir ese misterio en las oportunidades
diarias!. Quizás habrá que preguntarse, ¿qué cosas son para mí un misterio y sin embargo las utilizo porque creo que son útiles aunque muchas veces no sepan como funcionan?.
¡Qué hermoso es tener un desatascador que en los momentos de duda me saca de ella y me ayuda en la vida!. La Trinidad es de esos misterios que no entiendo mucho, pero que no puedo vivir sin ellos.
Ojala que el desatascador sirviese para sacar brillo, pero no a las medallas de quienes dan palos a los que buscan los que esos que dan palos tienen y es la libertad, no a los que por llevar un uniforme abusan de una autoridad que todos les hemos dado. Ojala que la Trinidad sirva para sacar brillo, pero a los corazones de todos, con o sin uniforme.
Para terminar, dos cosas: Una que santa Rita, lo que se da no se quita y mi recuerdo cariñoso para Miguel de la Quadra Salcedo

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 13 de mayo de 2016

ESPÍRITU, ¿DÓNDE ESTÁS?


Creo que puede ser la pregunta de muchos o que muchos se hacen, no solamente ahora, sino que siempre se hicieron. Pero claro, si ahondamos un poco más, lo curioso es que muchos se preguntarán, ¿qué es el espíritu?. Sin duda es una palabra que se utiliza para mucho y por muchos y quizás sea la respuesta de pocos o de nada. Si nos acercamos al diccionario, las respuestas son tantas y tan variadas que uno no sabe con cuál quedarse. Pero el espíritu por ahí anda.
Sin embargo si les pregunto y me pregunto, pero ¿no lo notan o no lo notamos?. ¿No notan que el espíritu tiene que estar flotando en el ambiente?. Uff, Paco, ¡que complicado me lo pongo o nos lo ponemos!. Pablo, cuando llega a la comunidad de Efeso, se da cuenta que muchos han oído hablar del Espíritu, pero que no lo ubican en ninguna parte, no lo notan por ningún lado y lo que es peor: ni quieren ubicarlo. Pablo, su labor, va a ser que por lo menos sepan identificar las señales de ese Espíritu.
Este fin de semana es Pentecostés, la fiesta del Espíritu por excelencia. Y no es Pentecostés porque vayamos caminando hacia la aldea donde vamos a ver a la Virgen del Rocío. Es Pentecostés, porque pasados cincuenta días, alguien nos dijo que recibiéramos el Espíritu Santo. Seguro
que también sopla en la Aldea del Rocío, pero no solamente este fin de semana, sino todo el año. Seguro que sopló y sigue soplando en Fátima, cuando a principios del siglo XX, María, nuestra madre, dicen que se apareció a Lucía, Francisco y Jacinta. María no dejó de interceder, de escuchar la plegaria y las súplicas de sus hijos. El Espíritu del Padre, desde entonces, antes y ahora sigue y seguirá soplando.
Me gustaría que no nos fijásemos solamente en los días que marca el calendario para hacer aquello que tenemos que hacer. Lo más probable es cuando el “ espíritu del 15M” soplaba en la puerta del sol, el aire fresco que muchos notamos en la cara y quizás también en el corazón de cada uno en relación a nuestra vida social, nos impulsaba a pensar que podíamos hacer un montón de cosas que no están hechas y que había que hacer. Se fue aquella fecha y parece que también se fue el espíritu porque volvemos a estar en lo mismo.
Quiero fijarme en que a través del Papa Francisco, el aire que despide el espíritu en nuestra Iglesia es un aire fresco que invita a la frescura y a la alegría; que invita al contagio; que invita a seguir buscando alternativas de renovación, a pesar que puede haber voces, incluso dentro de la Iglesia, que no quieren que esa renovación se produzca. No creo que ese sea un espíritu malo, porque el Espíritu siempre es bueno.
Alegría me produce cuando el Espíritu sopla en tantos y tantos corazones solidarios que simplemente por su compromiso del que nos ha dicho “reciban el Espíritu Santo”, entregan su vida desinteresadamente para que otros crezcan o que por lo menos puedan tener lo mínimo para poder sobrevivir. ¡Cuántas Ong, cuantos organismos oficiales, cuantas personas anónimas…. Que hablan en nombre de un gran acontecimiento que llamamos buena noticia y traducimos por evangelio.
Ya ven como se puede responder a la pregunta, ¿espíritu, dónde soplas?. Siempre sigue soplando, siempre sigue dando posibilidades de acogida y de ayuda; siempre quiere tener una palabra oportuna en el lugar adecuado y en el momento oportuno. En Efeso quizás no tenían la oportunidad que nosotros tenemos hoy, por eso Pablo se encontró la comunidad que se encontró. Hoy podemos decir con la canción: “..,. y déjame sentir, el fuego de tu amor aquí en mi corazón, Señor”
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 6 de mayo de 2016

¿ HASTA LUEGO o ¿ADIÓS?. CHACHO, ¡ESPABILA!

¿ HASTA LUEGO o ¿ADIÓS?. CHACHO, ¡ESPABILA!
Saben. Yo no soy muy dado a las despedidas, sin embargo estas son inevitables, pero en todos los ordenes de la vida. Unas son tristes, amargas, que no quisiéramos pasar, pero con el atenuante de que nos acompañan muchos que dicen llamarse amigos, otros que realmente lo son, conocidos, etc... y hay otro tipo de despedidas que son las deseadas, aquellas que estamos deseando que sucedan, las que cuanto antes las materialicemos pues mucho mejor. ¿Con cuál nos quedamos?
El hasta luego siempre deja una puerta, si no abierta, por lo menos entreabierta a la posibilidad de un reencuentro, de una nueva cita, de un volver a - si queremos - revivir tiempos que se me antojan que han sido muy buenos. El adiós parece más lacónico, más taxativo, más imperativo. Es como si a nuestras espaldas se diera un portazo con aquellos portones de hierro que nada más oír el chirrido de bisagras desengrasadas, daba no respeto, miedo.
Este fin de semana celebramos uno de los jueves reconvertidos en domingo. Ya no podremos volver a mencionar aquello que hay tres jueves que brillan más que el sol. No lo podremos hacer porque los hemos pasado a los
domingos, pero en la retina de la memoria seguirán siendo jueves. Este fin de semana es la ascensión. Claro, todo lo que empieza, termina. Eso es lo que debieron pensar aquellos brutos, pero sinceros amigos del nazareno. Me imagino aquella cara de abobados mirando a no sé que lugar, boca abierta, ojos perdidos.... y alguien que dándoles una palmada y en lenguaje canario le diría: chacho, espabila.
Pues yo creo que es lo que este fin de semana se nos dice a todos. No se nos dice que adiós y ahí te quedas, sino que se nos dice hasta luego y con ustedes. A veces pensamos que en ciertas circunstancias de la vida, nos solemos preguntar ¿dónde está Dios?. Parece como si Dios nos dijera que en su vida en la tierra, su misión había acabado y que no tenía nada más que hacer aquí. Sin duda estamos equivocados: Dios nunca abandona la tarea que ha comenzado. Dios nunca deja a medias su obra.
Jesús nos ha marcado el camino. Nos ha iniciado la tarea. Nos ha trazado las líneas maestras por donde nosotros tenemos que circular. A veces estropeamos su obra; a veces escribimos torcidamente a propósito.... es como si dijésemos con cierta frecuencia adiós. Como si no tuviéramos ganas de volver a ver lo bueno que han comenzado otros.
Dios, en Jesús, nos ha dicho y nos dice, hasta luego. Seguro que nos volvemos a ver. Seguro que nos encontramos en los lugares donde menos lo esperamos; seguro que en el caminar de la vida las circunstancias nos llevarán a pensar que la puerta del hasta luego sigue abierta. Hoy , la sociedad, a veces nos empuja y anima a que cerremos las puertas y digamos adiós a Dios.
Como se nos dirá en la primera lectura, Jesús no se ha ido para desentenderse de este mundo, porque además él es fiel a su promesa. Ahora los ángeles nos dirán a cada uno y por nuestro nombre que qué hacemos
mirando al cielo. Que parecemos hombres y mujeres tristes, sin alegría. Que parece que vivimos soñando toda la vida. Ahora es el momento de dar cuenta de todo lo que hemos aprendido. Ahora es el momento de poner en práctica todo aquello que dijimos en la pascua que tenemos que hacer. Ahora es el momento de poner en práctica, como gente adulta, aquello de lo que estamos convencidos: que tienen hambre, que necesitan ayuda, que tenemos que visitar... que las obras de misericordia siguen teniendo vigencia.
Por eso, no nos dejemos engañar y que los inmigrantes, como nosotros, son seres humanos y no valen 250.000€. No digamos adiós, sino hasta luego.
Por cierto, un saludo a nuestros hermanos argentinos, porque María, como nuestra señora de Luján, está de fiesta el día 8
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 29 de abril de 2016

MAMÁ, TRABAJO Y PEPE (el currante)

Saben que yo no soy muy dado a este tipo de conmemoraciones, entre otras cosas, porque ciertos acontecimientos, entiendo, que no tienen que tener celebración, sino que se dan por hechos. ¿Por qué tengo que felicitar a mi madre?. ¿Por el hecho de serlo?. Seguro que sí. Pero en mi caso y en de muchísimos más, mi madre se siente orgullosa de serlo, porque así lo ha escogido, libremente; así lo ha decidido y así ha querido que, fruto del amor, este orgullo continúe. Mi madre ejerce una labor innata y consustancial al hecho mismo de ser madre. Hay cosas que aunque se quieran compartir con la pareja, la madre siempre las llevará en la sangre: esas noches sin dormir, esas preocupaciones que solamente ellas detectan, esos sinsabores llevados en silencio de la que tiene un corazón enorme y que quizás los hijos no sabemos o no queremos ayudarle a llevar.
Las madres, las que nos paren, las que dan vida a la vida, no tienen un día fijo en el calendario porque el comerciante de turno le interesa para su interés comercial. Las madres tienen 365 días para disfrutar de lo que el amor en la vida les ha dado. Amor que nunca se acaba aún en las mayores dificultades de la vida. Porque disfrutan de la vida que ellas han generado; porque son felices a pesar de los sinsabores de muchos, es por lo que yo les digo a ellas y en especial a la de cada uno, felicidades.
Creo que con el trabajo pasa algo parecido. Sin embargo hay que saber apreciar aquello que escasea y que todo el mundo desea. Es un derecho, ¿pir qué nos lo quitan?. Me hace gracia, no me gusta, que el primero de mayo, también como reivindicación de lo que todos tenemos y queremos disfrutar, se ha convertido en una parafernalia sindical y política. Nunca un derecho universal, se puede convertir en una ideología al servicio de unos pocos. De unos pocos que se aprovechan de la coyuntura, pero nunca piensan en quienes realmente les sacan las castañas del fuego.
Vive de tu trabajo, dirá Pablo. Reivindica lo que otros te han quitado y te corresponde. Lucha por la consecución de un puesto que te haga vivir con dignidad y nunca arrastrándote para poder llevar a la boca lo que has ganado con el sudor, el esfuerzo y en muchos casos el sacrificio. A Dios lo que es de Dios, pero al César lo que le corresponde.
De eso sabía mucho José, el carpintero. Pepe el currante - con respeto - el callado el silencioso, el que no levanta la voz para no herir a nadie. El que con su esfuerzo y con su ejemplo es capaz de servir de ejemplo a otros muchos. Felicidades a los amigos del Cruce de Arinaga que celebran su fiesta. Que la fiesta les sirva para unir criterios, les sirva estrechar lazos, les sirva para compartir la alegría de un personaje, José, el de la estirpe de David, que llegó a ser grande porque se lo ha currado..
El evangelio de este fin de semana nos dice "que no tiemble nuestro corazón": ¡cuántas veces somos débiles ante circunstancias de la vida con las que tendríamos que ser implacables. Muchas veces, como le ocurrió a Pablo y a Bernabé, oímos aquello que no queremos y nos callamos, cuando a lo mejor es más fácil decir la palabra oportuna en el momento adecuado. Que no tiemble nuestro corazón con la verdad en la boca; que no tiemble nuestro corazón a la hora de defender al débil, al necesitado, al que menos tiene, al deshecho de los pudientes y poderosos. ¡qué valientes eran aquellos hombres!.
Amigos, recordemos a mamá, no porque el comercio quiere, sino porque quiere el corazón. Reivindiquemos el derecho universal de trabajar y disfrutemos de la fiesta, pero con nobleza.
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 22 de abril de 2016

LA PEDAGOGÍA DE Y EN LA IGLESIA


Los que tenemos ciertos años, hemos visto como a lo largo de la historia, tanto la forma de aprender como la forma de enseñar no siempre ha sido la misma. Es más, en todos los sistemas que hemos vivido lo que siempre se ha buscado han sido los resultados: si los chiquillos aprenden más o menos, si los alumnos saben más o menos sobre cada una de las materias, etc... Claro, antiguamente había que hacerlo porque así estaba mandado, y ahora lo más probable es que se busque un resultado divertido, es decir que el alumno se divierta con lo que hace. ¡Cuál largo me lo fiáis, diría el Quijote!.

Pero también es curioso que desde antaño, todos los partidos políticos han intentado elaborar una ley educativa que contentara a todo el mundo, a sabiendas que no es posible, o que por lo menos durase lo más posible. Y siempre pasa lo mismo: cada gobierno que pasa cambia la ley. Luego es que hay algo que no funciona. A veces, hemos aprendido que la letra con sangre entraba, otras veces había que copiar más de cincuenta veces que no se hablaba en ciertos lugares, o nos ponían de rodillas por no hacer caso a quien nos mandaba. Lo más probable es que supiéramos de memoria los reyes godos (en Canarias sigue habiendo ese tipo de reyes), o todas las cordilleras de Europa. ¿Era eso lo que se buscaba?. Hoy parece que aquello no funciona a pesar de no saber los reyes godos o actuales o no sabemos cuántos municipios tiene nuestra isla.
Se preguntarán que qué tiene que ver con nuestro domingo. Y es que Pablo y Bernabé... ¡ eran dos maestros!. Hoy en día también nos preguntamos cómo es la pedagogía de nuestra querida Iglesia, de cómo enseña. Miramos alrededor y lo más probable es que la veamos como una mera administradora o expendedora de sacramentos que burocráticamente se van dando poco a poco: bautizos, bodas (cada vez menos), entierros.... y en estas fechas primeras y últimas comuniones. Ahora le toca la fiebre a las tan traídas y llevadas celebraciones por primera vez de la Eucaristía.
Claro, la pregunta siempre es la misma, igual que con el sistema educativo de nuestro país: ¿nos sabemos de memoria los sacramentos, el credo, el padrenuestro....?, o ¿sabemos que tenemos un Dios que nos ama y por eso acudo todos los domingos a compartir mi fe con otros?, ¿anunciamos con poder de Cristo vive, ha resucitado, y que merece la pena seguirlo, y juntarme no a recibir la última comunión sino la primera de muchos?.
Uff, ¿qué sistema de fe tenemos en nuestra Iglesia?. ¿Qué pedagogía aplicamos para que se cumpla aquello que predicamos?. La verdad que no es fácil. Me gustaría ahora que llegan las primeras comuniones que fuéramos el ejemplo de unos niños que han comenzado un proceso y que lo más probable es que lo dejen creyendo que han cumplido, entre otras cosas porque nosotros no animamos a aquello que decimos que creemos; entre otras cosas porque lo más probable es que nosotros no servimos de ejemplo como ellos quieren que nosotros les demos. Hoy en el evangelio, dirá "miren como se aman" (Jn 13).
Quizás la pedagogía de los tiempos de antes no fuera tan mala aunque no fuese la más adecuada ni la de ahora es tan buena que tenga que desterrar lo más básico. No desterremos los modelos que nos puedan ayudar a descubrir la verdad de un mensaje. No desterremos la posibilidad de que unos niños que descubren a Jesús por primera vez, no vuelvan a compartir con nosotros la fe que dicen que profesan. No desterremos como padres, la posibilidad de ayudar, acompañar y aconsejar - como obra de misericordia - a unos niños a los que probablemente seamos espejo donde tenemos que mirarnos.

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 15 de abril de 2016

" THE RESURRECTED" (El resucitado) Y NUESTRO COMPROMISO


Que somos vagos, yo diría que por naturaleza. Si nos pueden hacer las cosas pues no nos movemos. Es algo que nuestras madres, desde pequeños, siempre nos han demandado que les echemos una mano en casa a infinidad de cosas. Pero resulta que hemos crecido y lo más probable es que sigamos con la misma dinámica: si nos hacen las cosas, nosotros no nos movemos.
Digo esto porque esta semana he ido al cine. Y fui al cine porque en mi centro educativo, los profesores de sociales querían comentar con sus alumnos una serie de lagunas que ellos creen que existen en el sistema de programación del área y el cine podría ayudar a suplir dicha deficiencia. "Paco, ¿quieres venir con nosotros?". Dije que sí, ¿película?: the resurrected. En un principio pensé que seria una película más sobre el tema, pero que incluso pensé que por el título no se puede entrar en la historicidad comprobable del argumento. Así que con escepticismo y cierta duda, entre a verla. No iba solo: ciento cincuenta chiquillos, nos acompañaban.
He de confesar que me encantó. Y no tanto por una temática que más o menos se sabe, sino por la forma en la que los guionistas han llevado a la práctica: como alguien pasa de negar la evidencia no comprobable hasta afirmarla sin tener claro que lo que está afirmando es cierto. Parece un juego de palabras pero no lo es. No quiero desvelar la película, ni su trama, pero si confesaré que me gustaría ser como el protagonista. Me gustaría tener un proceso lento de conversión; me gustaría dudar para arrancar con fuerza y decir que creo.
Muchos se preguntarán que qué tiene que ver esto con el evangelio de este fin de semana, de la buena noticia de Juan 10. Pues que en el fondo es una invitación a pastorear como el propio Jesús lo hizo. Nos recuerda que pastorear no es tan difícil. Pastorear es saber descubrir cuál es nuestro sitio dentro de la comunidad parroquial. Pastorear es, como en la película, no tener claro de cómo, cuando y donde tengo y como tengo que hacerlo.
Pastorear significa dudar un montón de veces y cuestionarnos un montón de cosas que no tenemos claro o sencillamente no sabemos. Que pastorear es poner en tela de juicio aquellas instituciones que no tienen en cuenta al ser humano y a los que apoyan leyes injustas. Pastorear es estar convencidos de que un mensaje, una buena noticia tiene valor y vigencia en el mundo de hoy.
Muchas son las formas de pastorear. Se puede pastorear desde caritas, desde el acompañamiento a los más desfavorecidos; se puede pastorear desde la pastoral a los privados de libertad; se puede pastorear desde la visita a los enfermos y a los que no tienen ningún tipo de compañía. Se puede pastorear desde una opción personal y radical de vida. Eso es lo que hizo el
protagonista de la película, obligado por un guión, pero es lo que el guión de nuestra vida nos obliga desde la creencia en Jesús de Nazaret.
Tenemos claro que la misión no es fácil. Pablo y Bernabé tampoco lo tuvieron fácil: insultos, vejaciones, salivazos.... ovejas que no eran dignas del mensaje. No cambiaron el mensaje, pero sí de ovejas, a los gentiles. Nosotros, a veces, cuando nos vemos apurados cambiamos de mensaje y negamos la evidencia, cuando lo que tendríamos que hacer sería cambiar el destinatario y mantener el mensaje, porque merece la pena.
Amigos, les recomiendo la película. Es una oportunidad que no debemos desaprovechar. Obliguémonos a ir al cine.

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 8 de abril de 2016

PACO, PINO, SUSITA,... ¿ME AMAN?


Perdonen por la nostalgia, pero ¿se acuerdan de Mari Trini?. Muchos de ustedes se preguntarán que quién era esa mujer a la que hago mención. Claro si les hablo de Rihanna, lo más probable es que no hubiera duda. Déjenme que me vaya a los años setenta y allí me encuentro a alguien a la que la carrera musical se le truncó quizás demasiado joven. Pero una de sus canciones decía, "amor con amor se paga". ¿Saben?, hoy en día seguimos, muchos, pensando lo mismo, aunque otros lo más probable es que digan que te perdono pero no te olvido.
Hoy, en la figura de Pedro, estamos representados no muchos, sino todos. Pero todos los que el jueves santo, viernes santo y vigilia, hemos disfrutado de un modelo nada fácil, pero hermoso en su cumplimiento. Pedro, ¿me amas?, pero ¿me amas más que a estos?... es curiosa la insistencia del Padre por medio de Jesús. Parece como si dudara de la reciprocidad del amor que él derramó en el lavatorio de los pies.
Déjenme que les diga, que viendo la situación actual y como nos comportamos en las situaciones de cada día; viendo como nos comportamos en nuestras relaciones humanas y especialmente con los más desfavorecidos, quizás Dios tiene que seguir preguntándome, Paco, ¿me amas?. Quizás de boca para fuera la respuesta es muy clara: Señor, tú sabes que te amo, pero.... no te lo demuestro.
Claro dicho así, la respuesta sería, ¡apacienta mis ovejas!. Lo más probable es que saldría corriendo, porque no estaría cumpliendo con el objetivo. Dios, a través de Jesús, hace real aquella canción de Mari Trini, que amor con amor se paga. Lo que realmente se quiere no se olvida, y lo que no se olvida es porque deja un poso tan profundo que nos impulsa a la acción, a apacentar las ovejas.
Cuando el amor es tan grande, nadie lo puede ocultar: lo hace un padre con un hijo, lo hace un novio con su novia, lo hace el abuelo con su nieto o con su esposa; lo hace el voluntario que cuida de un ancianito en un centro de acogida de personas mayores, lo hace el voluntario de caritas.... por eso a los Apóstoles les dicen que les habían prohibido enseñar, sin embargo ellos no pueden quedar callados, el amor les impulsa a la actuación.
Pero no olvidemos que es un amor hacia una persona. Cuando Jesús se les acerca les pregunta si tienen algo para comer, la negativa les lleva a volver a intentarlo y recogen lo que no estaba escrito. Es que ¡ sin Jesús, la vida no tiene sentido!. ¡Que bonitas lecturas las de este fin de semana!
¡Qué interesante tiene que ser el poner el oído atento para averiguar si escuchamos algo!. ¡ Cuantas veces nos preguntamos como puedo escuchar la voz de Dios, donde me habla Dios, donde me susurra a ese oído que dice que habla y que sin embargo yo digo que no lo escucho!
Dios habla desde la jofaina y la toalla del jueves santo. Dios habla desde lo que Mari Trini cantaba hace muchos años; Dios habla desde la entrega
desinteresada de un viernes santo; Dios habla en el día a día de muchas situaciones que incluso pueden ser ajenas a nuestra voluntad, pero que la ponen a prueba todos los días. Dios habla desde el Amor. Dios nos dice todos los días, ¿tienen algo de comer?, pues echa las redes. Todos los días hay algo que podamos compartir, todos los días hay a alguien a quien podemos sentar a nuestra mesa, siempre hay un ratito y un momento para reconocer al Amor, en el propio amor.
Por eso, cuando te llamen por tu nombre y te pregunten ¿me amas?, pero ¿me amas más que a estos?, ¿cuál va a ser nuestra respuesta?
Hasta la próxima
Paco Mira