viernes, 2 de junio de 2017

¡ ESTOY HASTA EL GORRO DE LAS PALOMAS!

¡ ESTOY HASTA EL GORRO DE LAS PALOMAS!
Pues no se crean que no es un problema. Tengo un amigo que tiene
una casa que no habita con frecuencia y cada vez que da una vuelta viene cabreado. Motivo, que las palomas se han hecho dueñas de su azotea, con lo que eso conlleva: suciedad, infecciones, mortandaz de las mismas.... y las soluciones que le dan son inviables: de tiros nada; de eliminación clandestina tampoco. Me preguntaba, Paco ¿qué hago?. La verdad es que no supe que contestarle, pero sí reconocía que la desesperación de aquel hombre era grande y eso que la paloma siempre fue el símbolo de todo lo contrario de mi amigo: paz, tranquilidad, portadora de la rama del vencedor.... y mi amigo...
Hoy celebramos una de esas fiestas que quizás puedan quedar en la sombra por aquello que el fútbol puede eclipsar los acontecimientos de esta semana. Muchos estarán en Cardiff, muchos lo verán por la televisión, y otros probablemente estaremos pendientes de una vigilia de Pentecostés, de celebrar la fiesta del Espíritu. Muchos nos juntaremos para celebrar juntos que el Jesús que el domingo pasado decía que se iba, nos dejaba su legado y su fuerza para continuar la labor.
Muchos, quizás por la tele o por otros medios, nos pasamos todo el año "mirando al cielo"; o quizás mirando para otro lado; o quizás no queriendo ver la realidad de la buena noticia que llamamos evangelio. Y Pentecostés es precisamente la fiesta de la actividad, es la fiesta del fuego que cicatriza y curte la piel, el ánimo y el corazón de aquellos que nos sentimos comprometidos. Mirar al cielo es darle la espalda a un compromiso que tiene los pies en la tierra y que además tiene nombre y apellidos.
A lo largo de la historia el Espíritu se ha representado como una lengua de fuego que sopla donde y como quiere. A lo largo de la historia se ha representado como una paloma que se va posando sobre las cabezas de todos y cada uno de nosotros. Pero es una paloma que no es como las de mi amigo, que nos tiene hasta el gorro, sino que una paloma que invita a sus hijos a que le acompañen en el vuelo.
Hoy es la fiesta de todos. Hoy es la fiesta de la Acción católica y del apostolado seglar. Hoy es la fiesta en la que cabemos todos los que nos sentimos comprometidos y que una paloma, el espíritu de Dios, nos invita a volar lo más alto posible, pero nunca mirando solamente al cielo, sino que a "Dios rogando y con el mazo dando".
La vida, nuestra vida, cada vez nos depara más sorpresas, La vida cada vez nos interpela más sobre los acontecimientos que nos van sucediendo: cada vez los tiros son más frecuentes; las violencias de género son más abundantes, los casos de corrupción están más al orden del día.
Quizás tengamos que preguntarnos si a nosotros se nos nota la fuerza que nos impulsa a dar ejemplo de aquel a quien decimos que creemos; quizás tengamos que preguntarnos si tenemos fuego por dentro que nos invita a correr y anunciar que Jesús, el que se fue el domingo pasado, resulta que es el que nos dice: "¡venga, va. A currar. La mies es mucha y los obreros pocos!". Y no solo que los obreros son pocos sino que cada vez somos menos.
Esta es la fiesta. Esta es la alegría. Esta es la ilusión: Ven Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo, Padre amoroso del pobre, don en tus dones espléndido. Ya tenemos que ser mayores de edad en la fe. Ya el carnet de
nuestro testimonio nos dice que tenemos que dejar el cobijo de los mayores y que tenemos que empezar a trabajar por nuestra cuenta.
Demos testimonio, hoy y siempre que las buenas noticias merecen la pena y esta lo es y por ello merece la pena.
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 26 de mayo de 2017

NO SÉ, SI SE NOS PUEDE DEJAR SOLOS


 En el fondo es lo que celebra la Iglesia en el día de hoy, con la fiesta de la Ascensión. Y digo que no sé si se nos puede dejar solos, después de lo vivido esta semana en Manchester. Probablemente muchos padres habrían dado la oportunidad a sus hijos de hacer aquello que ellos siempre han querido hacer: sentirse libres y
responsables por unas horas; me imagino que muchos padres han recordado todo lo que normalmente hacen: ten cuidado con lo que bebes; ten cuidado con el móvil; si necesitas algo no dudes en llamarnos; no fumes; mira a ver con quien te juntas… Probablemente los hijos habrán contestado con una sonrisa de satisfacción por sentirse protagonistas un día: “¡ que sí, mamá/papá. Que pesado/a eres!”
 Y es curioso, por desgracia, que algunos de esos niños han cumplido lo que sus padres les habían recomendado, pero no han vuelto a casa. Los padres los han buscado con cierta esperanza – que por cierto es lo último que se pierde -, pero que ésta se ha desvanecido.
 Lo más triste y es lo que también me cabrea – con perdón – que la razón que dan los que hicieron lo que hicieron, es que lo hicieron en nombre de Dios. Me gustaría compartir que probablemente es más fácil decir lo que no es Dios, que lo que sí es: Dios no es odio, Dios no es rencor, Dios no es el silbido de una bala; Dios no pone colorado a nadie; Dios sí es amor, y no solo porque la Biblia lo dice, sino porque: “dejen que los niños se acerquen a mí y quien no se haga como uno de ellos no entrará en el reino de los cielos”. Ese y este es el Dios de los cristianos, de los musulmanes, de los judíos. Es el Dios de todos y cada uno de nosotros. Es el Dios que llora con el que llora y sufre; es el Dios que acompaña a los que sienten solos y abandonados y que seguro acompañará a los padres que se sienten solos y a abandonados… pero nunca es el Dios doliente y sufriente y menos un Dios sanguinario. Por ello pediría, casi exijo, que nunca se diga el nombre de Dios en vano; que nunca se digan que las tragedias se hacen en nombre de Dios.
 Este fin de semana se celebra la ascensión. Es casi como decir que ya tienes que caminar solo, aunque yo te acompaño en la sombra y en el silencio para que no te pierdas. Los hinchas del Liverpool, equipo de fútbol inglés, le cantan a su equipo: “ You Will never walk alone” (nunca caminarás solo). Dan a entender que el equipo, pase lo que pase, nunca estará solo en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas….

En la Ascensión, Jesús nos pone en la tesitura de qué podemos hacer a partir de ahora que ya sabemos volar, que ya sabemos lo que tenemos que hacer. Jesús nos ha dejado los deberes, solo nos queda el hacerlos, las líneas maestras están marcadas; lo que tenemos que resolver está definido… tenemos que madurar en la fe, sin el maestro, como le sucedió a los Apóstoles, entre otras cosas porque el propio Jesús confía en nosotros. Pero claro, casos como los de Manchester no se si podremos caminar solos.
 Me gustaría que seamos capaces de caminar solos, con madurez, en la fe. No porque no queramos que nuestros mayores nos acompañen, sino  que hemos sido capaces de asimilar aquello que consideramos como bueno. Es mucho el camino que nos toca recorrer. Veía no hace mucho a una madre que se emocionaba porque su hija hizo la primera comunión. Esperemos que las lágrimas sirvan porque su hija hizo la primera, la segunda, la tercera…. Las
lágrimas son porque su hija ha madurado y continúa en la fe que su madre le ha inculcado.
 Feliz Pascua
 Hasta la próxima 
 Paco Mira

viernes, 19 de mayo de 2017

LAS PRIMERAS COMUNIONES Y DÓNDE ESCUCHAR A DIOS


Estamos en plena vorágine de las primeras comuniones. Es el mes de mayo, es el mes de las flores, es el mes de visitas papales a lugares de peregrinación, es el mes de la primavera…. Y los niños, dicen, desean, anhelan… recibir a Jesús. O eso dicen. Es el mes de los nervios, de ensayos, reuniones, de preparaciones, compra de vestidos, reserva de lugares de celebración, etc.…
A veces me pregunto, ¿para qué?. Quizás todos los años hacemos la misma reflexión del cómo y del por qué de un sacramento que por el momento no ha caído como otros. Todavía las primeras comuniones siguen siendo un momento de encuentro familiar, un encuentro donde a veces florece la nostalgia de cuando uno estaba en el lugar de las criaturas que ahora son los protagonistas de la fiesta.
Pero claro, cuando uno asiste a este tipo de celebraciones y oigo a los presbíteros decir que “hoy Jesús viene a ustedes y por eso están tan guapos”; cuando veo en este tipo de celebraciones donde los templos se ponen hasta las columnas de gente; donde este tipo de celebraciones las conversaciones en voz alta en la Iglesia no dejan ni oír lo que el cura quiere transmitir; donde este tipo de celebraciones incluso se puede wasapear o hablar descaradamente por el móvil; donde probablemente este tipo de celebraciones sean las ultimas para muchos de los chiquillos y de los acompañantes… cuando todo eso pasa, me pregunto, ¿dónde, en este tipo de celebraciones, puedo escuchar a Dios?.
Cuando esto sucede veo en un artículo de las redes sociales, que en Salamanca hay un encuentro de Éffeta. Un encuentro donde existe la posibilidad de encontrarse con Dios. Plantea seis pasos que me parecen interesantes: en la acogida a los sin techo, en los que están solos en la vida, en los enfermos y en los que han perdido a alguien y están de duelo, en la familia, en la contemplación y en la fiesta.
¡Qué buenos esos pasos!. Y me pregunto, ¿por qué en las primeras comuniones no puedo escuchar a Dios?. Probablemente alguno me dirá que sí. Que también se puede escuchar a Dios, sin embargo creo que los seis pasos que proponen en Salamanca, son seis realidades que en la vida del ser humano cada vez – algunos por desgracia – se dan con mayor frecuencia. Pero también se da en la
familia y en la fiesta y las primeras comuniones es encuentro familiar y encuentro de fiesta.
Creo que estamos en una época en la que tenemos que tomarnos en serio lo que ofertamos. Hasta ahora no había problema porque teníamos la seguridad de que no “se nos marchaba nadie”; ahora eso no lo tenemos tan claro, pero seguimos ofertando viejos esquemas, para tiempos nuevos y gente nueva.
Creo que hay que plantearse que las primeras comuniones sean una plataforma de compromiso de los más pequeños con los sin techo de nuestras comunidades; creo que hay que plantearse con los más pequeños de nuestra comunidad estrategias de acercamiento a los que están solos, a los enfermos, a los que han perdido a algún ser querido; nuestras primeras comuniones tienen que ser una posibilidad de un encuentro personal y hasta familiar con el Dios que quiere acercarse a nosotros y que nosotros tenemos que acogerle
con un corazón sincero y generoso. La familia tiene que ser el espacio donde debemos descubrir todos los valores que nos llevan al Dios del amor, de la paz y de la convivencia. La familia es la que tiene que conservar y preservar aquello que considera como importante.
Solo al final de esto, podremos hacer fiesta. Fiesta porque la primera comunión no será la última sino la primera de muchas. Felicidades a los de Salamanca por el proyecto Ëffeta. Gracias por invitar a recorrer un camino para poder escuchar a Dios y a los que invitamos a los que hacen la primera comunión y a sus familias
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 12 de mayo de 2017

LAS APARICIONES TAMBIÉN TIENEN GPS


Este fin de semana, Fátima, el lugar portugués mundialmente
conocido, está de cumpleaños. Pero cumpleaños centenario. Un 13 de Mayo de 1917, tres niños eran los privilegiados de una aparición que iba a marcar sus vidas, la de sus vecinos, amigos y familiares y sobre todo iba a marcar para toda la vida la de la ciudad de Fátima. Lucía, Jacinta y Francisco iban a ser testigos de un acontecimiento único y quizás, para muchos envidiable.
Hoy en día no sé si se produjera algo parecido a aquel acontecimiento, tuviese la repercusión que tuvo entonces. Probablemente desde el párroco de Iría, lugar donde se encuentra la cueva, hasta el Vaticano las dudas, los interrogatorios, quizás el escepticismo, seguro que el reconocimiento médico a los interesados.... nos dejarían una huella que quizás el tiempo hubiese borrado. Pero en Fátima no. Dios, a través de María, ha dejado su huella. Dios, a través de María, le ha hablado al hombre.
Es curioso que el evangelio de este fin de semana, nos habla casi
como de un gps. En un mundo cada vez más tecnificado. En un mundo cada vez más dominado por las nuevas tecnologías, Jesús va y nos dice que "yo soy el camino, la verdad y la vida". ¡ Cuántas veces recurrimos a los gps para que nos digan el camino que no encontramos!. ¡Cuántas veces recurrimos a los gps para encontrar la dirección correcta en el momento oportuno y en el lugar adecuado!.
Las apariciones reales y verdaderas, no los desvelos de alguien que cree que fue y no sucedió tal cosa, no dejan de ser las huellas que Dios va dejando en el camino de los hombres. Unos hombres que tienen que tener un condicionante como lo dice el propio evangelio: "te doy gracias, Padre, porque se lo has escondido a los sabios y entendidos y se lo has revelado a la gente sencilla". Y el evangelio va y se cumple: Dios, por María, se habla a tres niños, a tres pastores sencillos y humildes de una localidad humilde y sencilla a las afueras de Fátima.
Jesús hoy nos vuelve a mostrar su tecnología. Jesús este fin de semana nos vuelve a dar la realidad de un mundo tecnológico:
Yo soy el Camino, la Verdad, la Vida. ¿por qué buscamos fuera lo que tenemos dentro?. Da la impresión que no nos fiamos del gps que tenemos continuamente con nosotros. Lucía, Jacinta y Francisco hicieron como hace dos mil años María, la que ahora habló con ellos. En aquella ocasión María, con miedo sin duda, le dijo al ángel que se hiciera la voluntad del Padre. Ahora, estos tres niños no dudan de la voluntad de Dios a través de María.
Mucho se ha especulado sobre el contenido de los mensajes de la Virgen. Quizás sea lo de menos. Nuestra curiosidad nos ha comido y recomido por dentro para saber si se había cumplido alguno de ellos. Pero lo más importante es que los tres niños han escuchado la voz de Dios en María y la han puesto en practica.
Probablemente cuando un niño nace, nosotros cuando lo vemos exclamamos: "es igualito a su Padre/madre" o "si se te pierde no te preocupes que te lo llevan a casa". No se si los que nos ven por la calle pueden decir de nosotros que somos igualitos a Jesús, que somos igualitos que nuestro Padre. Seguro que Dios, como a Lucía, Jacinta y Francisco también nos está hablando
todos y cada uno de los días, pero probablemente nosotros no sabemos reconocer esas palabras y esa huella en la realidad cotidiana.
Probablemente digamos que son apariciones baldías, o alucinaciones sin sentido, pero Dios habla y deja huella a los que no se hacen problemas excesivos con su mensaje, sino a la gente humilde y sencilla; a los que son limpios de corazón y la verdad es la bandera de su mensaje.
Felicidades a ellos, a Fátima como pueblo y a las mujeres que llevan su nombre, felicidades a los que son igualitos que su Padre" y reconocen a Jesús como el Camino, la Verdad y la Vida
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 5 de mayo de 2017

HOMENAJES: NO TODO SE COMPRA O SE VENDE


Estamos en el mes de mayo: mes de María, mes de las flores, mes de la cruz en el dintel de las puertas de casa, día de la madre, feria de Sevilla.... quizás podríamos seguir enumerando: ¡cuántas cosas en apenas un mes!. Recuerdo que en una Iglesia, "muy mona ella" (al templo me refiero), de esas iglesias que hasta cuando respiras es arte, había un Cristo que por lo visto era una talla de las que merece la pena ser visitada. Y al lado había un cirio enorme que todo el año estaba encendido (quizás no fuese muy litúrgico). Cuando los turistas entraban con el guía se detenían en la imagen del Cristo, hasta que un día se encontraron con el párroco de la citada iglesia y les decía que lo importante no era la cruz, aunque sí necesaria. La cruz era el paso previo para que el cirio siempre estuviera encendido. La vida siempre vence a la muerte.
Este fin de semana (como desde hace muchos años) me da la impresión de que nos venden a nuestra madre. Digo que nos venden porque probablemente nosotros hemos querido entrar en el juego de comprar y vender para agasajar a mamá. Y creo que hay cosas que no tienen precio, creo que hay cosas que ni se compran ni se venden y menos el ser mismo de una madre. La vida, como la llama del cirio, se regala. La vida no es fácil, la vida no siempre tiene una buena cara, la vida tiene sus cruces, pero merece la pena que se viva de la mejor manera posible.
El trabajo de una madre en casa, el amor con que mamá hace las cosas en casa - seguro que se equivocará en más de una ocasión, pero probablemente no lo haga a propósito - , las noches que mamá se ha quedado sin dormir porque a los demás no les ha ido bien el día; las noches en las que mamá se ha quedado en vela por los hijos (fiebre, malestar, dolores....); las madres corajes que hacen que las cosas salgan adelante a pesar de las dificultades; esas planchas, esas lavadoras, esos almuerzos que sin ir a los programas de televisión no los supera ningún chef y son los mejores del mundo... Les digo que eso no se compra ni se vende.
Hoy quiero hacer un homenaje a todas las madres: a las presentes y a las que ya se fueron pero que quedan y quedarán en la memoria resucitada de todos y cada uno de nosotros. Quiero hacer un homenaje a las que en vida se han equivocado o no han tomado decisiones acertadas; un homenaje a las que ríen, pero también a las que lloran con frecuencia. A todas y cada una de ellas decirles que su labor innegable no tiene precio por mucho que las grandes superficies nos lo quieran hacer ver.
El evangelio de este fin de semana nos va a decir que Jesús conoce a todos y cada uno de sus hermanos y que Dios, como María, a todos y cada uno de sus hijos. Nos llama a todos y cada uno por nuestro nombre; no deja que nos perdamos ni un solo momento. ¡ qué hermoso es pensar en la seguridad de un pastor que te cuida y te mima o qué maravilloso es pensar en que una madre te da la seguridad suficiente para poder ir confiado en la vida!.
Es curioso que el evangelio termina diciendo "he venido para que tengan vida y vida abundante". Gracias al pastor las ovejas no tienen miedo y tienen larga vida. Gracias a una madre que da su vida para que nosotros, como hijos, también tengamos vida. Desde el propio momento de la concepción nuestras madres ya nos están dando vida. María dio su vida, dio su sí incondicional a un
proyecto del que no sabía nada y que probablemente tendría hasta miedo. ¡Cuántas de nuestras madres han dudado de nuestro embarazo!, sin embargo la ilusión y las ganas de un proyecto por descubrir les ha hecho tirar para adelante.
Amigos, hagámosle un homenaje a nuestras madres, pero no compremos ni vendamos su imagen. Ellas son mucho más que una moneda de cambio.
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 28 de abril de 2017

EMAÚS, ¿CURSO ON LINE O PRESENCIAL?

EMAÚS, ¿CURSO ON LINE O PRESENCIAL?
Todo tiene su tiempo y su momento. Probablemente en época de crisis, cuando la desesperanza en la tónica en nuestra vida; cuando las posibilidades de salir adelante del atolladero en el que nos encontramos no son las más claras y adecuadas, …. nos apuntamos a cursos con la esperanza de acumular lo máximo posible, por un “si acaso me sirve para el día de mañana”. En ello los cursos on line han jugado un papel importante. Porque, ¿saben?, en el fondo somos un poco vagos y si nos movemos poco, pues mejor.
Claro, lo que la gente no acaba de asimilar que los cursos on line tienen una mayor exigencia que los presenciales, puesto que el tiempo que tenemos que dedicarle a los ordenadores, a la investigación personal… no tiene parangón con los que asisten a una tutoría personalizada, a unas clases donde compartir con los compañeros de aula, a una investigación en la biblioteca del centro donde me encuentro, etc.…
Creo que eso es lo que les ha pasado a los discípulos de Emaús. Ellos, después de asistir en el Gólgota a una lección presencial, después de asistir a una tutoría personalizada, después de compartir con sus compañeros del “aula de la vida y del seguimiento” a la enseñanza suprema de lo que es el Amor, se sienten como que han suspendido; se sienten como que lo que han aprendido hasta ahora no les ha servido de nada, puesto que el fracaso era evidente: en la cruz se han plasmado los fracasos de toda una vida de abnegación y entrega.
Por eso van a sus casas tristes. Probablemente buscando – como nuestros alumnos – explicación al examen suspendido; explicación a las preguntas vitales que no han sabido responder, quizás porque a lo mejor no las habían estudiado lo suficiente o pensaban que no entraban en el examen. Se van tristes, desolados…. Es más: cualquiera que se les acerque, el tema de conversación es el mismo: no nos ha salido bien el examen.
Es curioso que, de camino, se les acerca un personaje, quizás misterioso, no identificable, un personaje que comparte inquietudes, que se mete en la conversación, que a ellos no les importa que se les una, un personaje con el que descargan su frustración. Un personaje que se va metiendo en el papel, hasta congeniar al cien por cien con ellos. Un personaje que les ha caído tan bien, que le piden “porfi, no te vayas, quédate, se hace de noche (más de noche si cabe en la vida de ellos), vamos a cenar y no nos importa que compartas la cena con nosotros, quizás no tengamos mucho, pero lo poco que tenemos lo compartimos.
¡Fuerte personaje que hace exclamar “ no ardía nuestro corazón...” !. Quiero imaginar que casi estarían al borde del infarto, porque el corazón quedaría tan henchido de la presencia de aquel personaje, que llegaba casi a arder.
Sin duda, el relato de Emaús no es un relato on line, un relato que yo hago a distancia, un relato que el ordenador me da las pistas para que pueda daar cuenta de un resultado o de un examen. El relato de Emaús no es el que se hace en una universidad a distancia. El relato de Emaus es presencial, es el de la universidad de la vida, donde la clase en la realidad del propio mundo en el que me encuentro y donde los compañeros son aquellos que se cruzan en mi caminar diario.
Jesús se arrima a cada uno de nosotros. Jesús camina por las veredas y orillas de los caminos y se hace el encontradizo. Jesús te pregunta “de qué hablan?, ¿cuáles son sus inquietudes?, ¿qué problemas te afligen?”. Nos pide que una y otra vez acudamos a su encuentro, a su Palabra, que podamos exclamar “no arde nuestro corazón cuando….”
Por desgracia hoy los infartos, los problemas de corazón son por el estrés de infinidad de situaciones, quizás no sean por el ansia y deseo de descubrir en el otro la presencia no de un fantasma, sino de un Jesús resucitado.
Creamos en él, pero sobre todo creamos que en la fracción del pan tenemos la vitamina suficiente y las ganas propias para poder dar testimonio del que no ha muerto y resucitado y que nos acompaña en el camino de la vida.
Por cierto la fiesta es también un motivo de encuentro presencial. Encuentro con José, el carpintero, el artesano, prototipo de la gente humilde y sencilla. Ojalá que el Cruce de Arinaga, que está de fiesta, se convierta en un pequeño Emaús.
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 21 de abril de 2017

¿CON CUÁNTOS TOMASES ME ENCUENTRO EN LA CALLE?

¿CON CUÁNTOS TOMASES ME ENCUENTRO EN LA CALLE?
El evangelio de este fin de semana, son de esos evangelios que los podíamos aplicar a cualquier fin de semana. De esos hay unos cuantos a lo largo del Nuevo Testamento. Es también curioso, que probablemente muchos habrán dicho que "por fin se acabó todo": ya está bien de procesiones en la calle, de interrumpir el tráfico, de decirnos a los demás que no podemos comer carne, de celebraciones en la Iglesia que son interminables, etc...
Sin embargo da la casualidad que ahora empieza todo. De nada sirve lo que hemos estado haciendo hasta ahora, si a partir de ya no lo ponemos en práctica. El evangelio nos presenta una situación que creo que hasta ahora nosotros, como cristianos la llevábamos a la práctica: estaban con las puertas cerradas por miedo. Probablemente hasta hace muy poco, los cristianos teníamos las puertas de nuestras iglesia cerradas con la intención de que no nos quitaran nada de lo que tenemos dentro y que el que quisiera estar con nosotros nos tenía que llamar.
La situación ahora ha cambiado: hay que abrir puertas, no hay que tener miedo, hay que salir fuera a los marginados, a las orillas de los caminos, a los enfermos que la sociedad ha diagnosticado aunque muchos no lo estén... y ofrecer nuestra realidad. Una realidad, a veces, incomprensible; una realidad por momentos dura y muy dura, pero una realidad que probablemente tenga que ver con el servicio (jueves santo), por el sacrifico (viernes santo) y por el triunfo de la verdad y de la justicia.
¿ De qué, a qué y a quién tenemos miedo hoy?. ¿a ser sinceros?, ¿a proclamar allí donde nos encontramos que Jesús es la defensa de mi vida y que nadie me hace temblar?, ¿a que nos señalen con el dedo y nos critiquen por ello?. Creo que hemos pasado de una situación de privilegio (y de ello no hace muchos años) a una situación de dependencia, de testimonio, de fiabilidad y de credibilidad. Mirémonos en el espejo y preguntémonos ¿qué vemos?
El relato sigue con la historia de Tomás. Siempre me he preguntado si yo puedo ser un rebelde del cristianismo, que mientras los demás o muchos creen porque la tradición y la fe de sus padres se lo ha confirmado, yo no necesito gritar que mientras no toque con mis manos las llagas y meta los dedos en su costado...¡Ay, cuantas heridas habría que tapar con nuestras manos!
Cuando uno mete la mano en la herida con la intención de curar y de sanar, es porque está convencido que lo va hacer: la herida del odio, la herida del rencor, la herida del no saludo, la herida de la soledad, la herida del abandono.... tantas y tantas heridas que mis manos pueden ayudar a curar, simplemente porque he metido mis manos en la propia esencia de Jesús de Nazaret.
Les confieso que asistir a los oficios de semana santa, probablemente no nos cueste mucho, a lo sumo llegar un poco antes para que no nos quiten el sitio y que pueda ver mejor. Pero cumplir con la Pascua de Jesús de Nazaret no es tan fácil: ¡cuántas veces se me presenta en la calle el propio Jesús y probablemente diga, como Pedro, que no lo conozco ni de vista!
Dichosos los que crean sin haber visto. Claro que sí, pero probablemente tengamos que hacer en más de una ocasión de Tomás. De meter los dedos en las heridas para intentar curar aquellas que tienen cura, o por lo menos de intentarlo. La Pascua no es una felicitación que le damos a los demás. La pascua es el paso de situaciones de olvido, de desesperanza, de ingratitud, .... de muerte.... a situaciones de vida. Y esa vida la tendré que poner yo en más de alguna ocasión.
Invito a todos y me invito a mí mismo a ser Tomases, a ser personas que necesitar tocar al Jesús de la calle, del que se cruza conmigo, de abrazarle, de besarle, de ser partícipe de sus alegrías y sus penas, de sus saludes y enfermedades.
Por cierto. Hemos llegado a las 200 aportaciones en el blog.
Feliz Pascua
Hasta la próxima
Paco Mira