viernes, 22 de febrero de 2019

PUES.... SE CUMPLIÓ. AHORA TOCA TRABAJAR

  Si se acuerdan, la semana pasada les decía que politicamente las horas estaban contadas para algunos de los que estaban haciendo dudar a la ciudadanía sobre el futuro. Pues se ha cumplido. Cuando yo había mandado estas letras para su publicación, nos daban una fecha para que todos vayamos a las urnas. Ojalá, y ya hablaremos de ello, que todos lo hagamos con la libertad de conciencia que tiene que caracterizarnos a la hora de escoger a quien queremos que nos gobierne.
Digo esto - y no quiero entrar en política - porque este fin de semana se nos habla de quién es nuestro modelo. Quien es el modelo por el que regimos nuestra vida. Probablemente de pequeños todos teníamos un modelo de identificación y seguramente ahora también: policía, bombero, el gran futbolista que encandila a todos.... es curioso que todos los modelos que escogemos, son modelos de acción, de movimiento... nadie escoge como modelo de identificación un taxista, un peón de albañil, un pastor, una ama de casa o un/a enfermero - con todos los respetos del mundo para ellos -
El modelo de identificación de esta semana, es curioso, que dice
que hay que presentar la otra mejilla al que nos abofetea, amar al enemigo, probablemente al que nos debe un montón de dinero; que hay que amar a aquel inquilino que por el motivo que fuera no nos puede pagar el alquiler de este mes...¡ qué fácil - dice - es aplaudir al que nos cuelga una medalla del cuello!. Creo que a eso nos apuntamos todos. Todos necesitamos que nos reconozcan los méritos y si no lo hacen, seguro que nosotros lo recordamos.
Me gustaría que los banqueros oyeran que hay que prestar sin pensar en recibir una remuneración a cambio por lo prestado. Me gustaría que el jefe de la fábrica, pensara que quien no va al trabajo por un motivo justificado no es para aplicarle la ley que dice que por ausencia a su puesto de trabajo tengo que despedirlo, sin darme cuenta que probablemente haya una familia detrás con una problemática y situación concreta y lo único que consigue es precisamente el derramamiento de lágrimas injustas; me gustaría que el esposo, el padre... amara sin medida a todos y cada uno de los que ha decidido que formen parte de su comunidad de amor que llamamos familia; Me gustaría que el estado acogiese con un corazón infinito a todos aquellos que huyen de la miseria y sueñan - porque es un derecho que todos tenemos - con una vida mejor y que probablemente nosotros podemos ayudarles.
Nadie tiene el derecho a juzgar a nadie. Somos muy dados a las etiquetas y nos olvidamos que todo el mundo es inocente mientras no se demuestre lo contrario. Somos muy dados a señalar con el dedo a quien - principalmente - no nos cae bien, ¡qué fácil es eso!; Qué fácil es, cual alumnos de colegio de infantil, decir que fue otro el que hizo lo que nosotros no somos capaces de reconocer.
Un domingo más se nos pone el dedo en la llaga. Un domingo más se nos invita a mirarnos en el espejo de nuestra vida. Un domingo más se nos invita a reconocernos en ese mensaje de buena noticia que decimos que somos capaces de llevar a la práctica. Me da la impresión que todavía estamos muy lejos de perdonar al enemigo o de poner la otra mejilla o de no juzgar a nadie. ¡Pues anda que no nos queda nada!
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 15 de febrero de 2019

YA TENEMOS PROGRAMA ELECTORAL. FALTA PARTIDO


Si les digo que la cosa está calentita a nivel político, no descubro nada nuevo. Si les digo que probablemente muchos desearán tener elecciones ya, pues seguro que también ustedes comparten esa teoría y si les digo que muchos quieren que el partido en el gobierno se vaya a descansar pues también es una realidad que está encima de la mesa. Pero es algo que no lo digo yo: hay manifestaciones multitudinarias, declaraciones en medios de comunicación social, reproches mutuos, etc....
Pero fíjense por donde, este fin de semana, quizás adelantándose a los acontecimientos, vamos a encontrar un programa electoral. Un programa que todos asumimos, pero que ninguno lleva como algo programático. Un programa que todos aplaudimos y que cuando a alguno de esos políticos se les pregunta si no le importa llevarlo a la práctica, en época de elecciones todos dicen que indirectamente está, pero que nadie ve.
Además el programa es de inmensa actualidad: Primero que Jesús baja del monte. Se pone a la altura de todos nosotros y nos dice dichosos ustedes los pobres. Probablemente nadie se jacta de ser pobre, de no tener nada, por no tener, no tener lo más básico, pero aún siendo pobres, sean felices, dichosos, bienaventurados, ... que el dinero no agobie lo más importante como es ser feliz.
La semana pasada, en la campaña de Manos Unidas, las cifras eran demoledoras: cada hora, mueren al menos quince niños de hambre, pero literal. En nuestro país hay gente que no tiene lo más básico. En nuestro país hay gente que tiene hambre, pero mucha. En nuestro país, quizás muy cerca de nosotros, hay tripas de rugen: dichosos los que tienen hambre, porque ellos serán saciados. Felices los que lloran, los que son capaces de derramar lágrimas ante la injusticia, ante la negligencia, ante el abuso... porque serán consolados.
Felices si todos los que creemos en Jesús pero no nos escondemos, damos razón de nuestra buena alegría que llamamos evangelio y sobre testimonio de un personaje que entregó su vida por nosotros. Felices porque nuestro testimonio no es fácil, seremos insultados y probablemente seremos moneda de cambio de algún gobierno que no tiene claro su programa, pero seremos felices.
Probablemente el rico no tiene tiempo para pensar que el guía de su vida se pueda llamar Jesús de Nazaret. Probablemente el rico solo se acordará de un tal Jesús de Nazaret cuando le vea las orejas al lobo y la soga le apriete más al cuello... pero está claro que "su recompensa ya está escrita".
Pablo, aquel que perseguía a los cristianos, dice que "si no creemos que Jesús ha resucitado" pues nos podemos dar de baja de esta empresa. Claro el problema está en el ejemplo. Ya lo decía Francisco de Asís, "y si es necesario díganlo también con palabras". Probablemente nos quejemos de los demás,
pero nosotros somos los primeros que no damos el ejemplo que tenemos que dar.
Ya ven: parece que se acercan las elecciones y los partidos ya empiezan a calentar los motores. Todos hablarán de lo que los otros no hicieron y probablemente no hablen de lo que plantean. Yo les planteo, como programa que se lean y lo incluyan, Lucas 6,17. Me da igual que sea un sermón del monte o que sean Bienaventuranzas. Me gustaría añadir y que sean dichosos los que sueñan, los que se equivocan, los que son diferentes, tantos y tantos… que son felices... Cuesta, pero , ¡da una tranquilidad y satisfacción el cumplirlas!
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 8 de febrero de 2019

LA MUJER DEL SIGLO XXI Y LAS PESCADORAS DE HOY

Siempre he dicho que las campañas no siempre son la mejor medida para valorar aquello que tenemos que tener claro sin necesidad de que nos empujen a ello, e incluso en algunas ocasiones esas mismas campañas, en vez de favorecer lo que buscan, lo entorpecen.
Cuando me he enterado de la campaña de este año de Manos Unidas, me ha gustado. Habla de la mujer y personalmente entiendo que hablar de la mujer, en la mayoría de los casos, es hablar de palabras mayores por lo que la mujer representa. Pero también entiendo que en el siglo XXI reivindicar el papel de la mujer sigue siendo un atraso, puesto que tendría que ser algo superado y con creces. La, las mujeres, siempre han tenido y tienen un papel predominante.
Sin embargo hoy quiero reivindicar el papel de la mujer de la VIDA, como portadora de ella y dadora de la misma. Sin la mujer el mundo no existiría y con la mujer el mundo es la maravilla que tenemos. No hay nadie que tenga el derecho de arrebatarla ni de asumir como propia lo que no le corresponde. Defendamos la Vida por la vida.
Reivindico el papel de la mujer en LA HISTORIA; la mujer como portadora de vida en la gestación de grandes personajes que han marcado el devenir y los grandes proyectos de la historia; como mujer que ha conseguido ser la dadora de las grandes hazañas que han marcado y han dejado huella en la misma. ¡ Qué grande han sido los personajes que han escrito sus páginas en el libro de la vida!, gracias a las mujeres que los han parido.
Reivindico el papel de la mujer de FE. ¡Qué grandes han sido esas mujeres que han guiado a sus hijos en el camino de la buena noticia que llamamos Jesús de Nazaret!. Qué grande ha sido mi abuela que me enseñó que antes que ser un buen cura hay que ser una buena persona y un buen cristiano. Qué grande es mi madre que con frío o sin él; con lluvia o sin ella, no era escusa para ir a la Iglesia a compartir la fe con otros cristianos que hacían lo mismo que nosotros.
Pero también reivindico el papel de la mujer en el siglo XXI en LA IGLESIA. Me gustaría que no fuese una protagonista de segunda división en una "liga" marcada por los hombres. Hay muchas mujeres que gracias a su investigación en el mundo de la teología, la fe sigue no solo despierta, sino viva. Esa labor de servicio, esa labor de diaconía, esa labor de entrega a otros da la impresión que se le está negando.
El evangelio de este fin de semana nos habla que "los hizo pescadores de hombres". Probablemente siempre lo hemos asociado a los hombres, por la propia imagen que nos da el evangelio, sin embargo, ¿quienes son las primeras pescadoras, en familia, de la fe?. ¡Cuántas de nuestras madres han sido las catequistas de sus hijos o de sus familiares más cercanos!. Probablemente en nuestras parroquias siempre hay más mujeres que hombres
y a pesar de las críticas de muchos, gracias a ellas la barca de Pedro sale adelante.
Probablemente los hombres siempre pondremos una disculpa para no hacer cosas en las parroquias porque no "tenemos tiempo". Una mujer, una madre siempre tiene tiempo para servir, para estar a disposición de los demás. Seguro que ellas se privan de muchas cosas para que a los seres más cercanos no les falte de nada.
En 2018 nos han dejado 47 mujeres víctimas de los intolerantes y envidiosos y en mes y medio del 2019 ya van 9.
Por cierto. Mi recuerdo a todos los enfermitos que el día 11 es nuestra señora de Lourdes. Les dedicaré una carta también.

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 1 de febrero de 2019

CON EL SELLO DE ESPAÑA, PERO SIEMPRE CON LA LUZ DE MARÍA CANDELARIA

CON EL SELLO DE ESPAÑA, PERO SIEMPRE CON LA LUZ DE MARÍA CANDELARIA
Quizás se ha dicho mucho y todo. Quizás todo lo que se dijo sea poco, pero probablemente pocos nos ponemos de acuerdo a la hora de manifestar cierta inquietud.
Cuando ocurrió la desgracia de Julen, alguien afirmo que el sello de calidad de la palabra “España” era otra cosa. Y quizás sea cierto. La solidaridad, la cercanía, las lágrimas, las esperanzas…. Eran ciertas. Sin embargo – y es mi opinión – me gustaría que el sello de calidad de la palabra “España” estuviera impreso en tantas personas que viven en la soledad de un cartón en cualquiera de nuestros bancos, en cualquiera de las plazas de nuestros pueblos; me gustaría que el sello de España hubiese estado impreso en los 640 niños que desde aquella imagen fatídica de Aylan en la orilla de la playa, han sido engullidos por el mar Mediterráneo. Ese mar cuyo nombre es la marca de una dieta del sello de España. Me gustaría que el sello de España, también esté en las urgencias de tantos y tantos hospitales y centros de salud donde se hacinan nuestros familiares por falta de recursos.
Julen, por desgracia, nos enseñó que si se quiere se puede. Julen por desgracia nos enseñó que donde existe interés, voluntad, amor, ganas… se paraliza un país y probablemente la disculpa económica queda en segundo plano, porque lo importante son los seres humanos, las personas.
Pero hoy quisiera hablar , si me permiten el salto, de María. Toca hablar de la luz, de la candela, de la Candelaria (con el permiso de San Blas). Porque este fin de semana María invita a todos, en especial a la gente de Ingenio, a que – como dice el evangelio – acudamos a sus brazos como seguro que están Julen y tantos y tantos otros. Quiero, si me lo permiten, felicitar a esa comunidad parroquial y vecinal porque estrenan párroco en esta fiesta. Es un lujo tener a la persona que ustedes tienen. En el evangelio de este fin de semana escucharemos, “¿No es este el hijo de José y de María?”. Probablemente queden en el pueblo quien conociera a sus progenitores, y hoy en día, como también dice el evangelio, “se admiraban de las palabras que salían de su boca”.
Apoyen, animen, cuiden y mimen al párroco y a la comunidad que pastorea. Cuiden, apoyen, mimen y animen a todos aquellos que de corazón quieren acercarse hasta los pies y el corazón de María bajo la advocación de nuestra Señora de la Candelaria. Pablo, en la segunda lectura de este fin de semana, dirá que podemos hacer lo que queramos que si no lo hacemos por y con amor de nada sirve. Probablemente nos encontremos con gente desagradecida, pero el amor no pasa nunca, ni de moda, pero el amor auténtico no el que pretenden vender algunos medios de comunicación.
Si en la sinagoga de Jerusalén, los ojos estaban puestos en Jesús mientras hablaba, que este fin de semana y siempre los ojos estén puestos en ustedes que no hace falta que hablen porque su testimonio lo dice todo.
La vida siempre nos pone a prueba, pero ojala que siempre tengamos la valentía de tener al evangelio por bandera para no perder nunca la meta que nos proponemos y eso es lo que el Papa Francisco les ha dicho a los jóvenes en Panamá.
Felicidades, Ingenio
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 25 de enero de 2019

UN PODER NOTARIAL EN NOMBRE DE DIOS

Creo que no harían falta, en la vida, diferentes cosas que se dan por hechas. ¿Por qué la gente tiene que dudar de mi palabra?, ¿por qué la gente no me cree si no tengo un aval o garantía de lo que me comprometo?. Probablemente si yo a mis alumnos les pregunto si van a estudiar y así no ponerles examen seguro que me dicen que si, aunque no tendría la certeza que lo fueran a cumplir. Pero ¿por qué?. Creo que es algo consustancial al ser humano el ¿mentir, engañar....?. Y si no tenemos la muestra en muchos de nuestros políticos, que nos prometen algo que de antemano saben que no van a cumplir, y sobre todo cuando se trata no de palabras sino de hechos.
El evangelio de este fin de semana, va en la línea del no engaño. Va en la línea de creernos aquello de lo que estamos convencidos, pero no de palabra, sino con nuestras obras. "Esta Palabra se ha cumplido en mí", dice el propio Jesús. Mi pregunta es: Paco, ¿la palabra de Dios, sin palabras, sino con hechos, se cumple a diario en tí?. Probablemente no. Seguro que no. Pero cada vez más me doy cuenta que el propio Jesús nos da infinidad de oportunidades para que eso se haga realidad.
Somos hombres y mujeres que, habitados por el Espíritu, nos consagramos como colaboradores de la misión de Jesús. Los discípulos de Jesús viven su cotidianidad desde la espiritualidad del éxodo que los lanza a salir de su propio amor, querer e interés para buscar y hallar lo que más ayuda a todas y todos. El discípulo de Jesús no es una persona auto referenciada que trabaja por su propia santificación y se pasa las horas contemplándose a sí mismo, su mirada, que trasciende hacia los demás, lo conmueve y lo mueve a implicarse en el proyecto de Jesús. Tenemos y debemos desplegar, como Jesús, el pergamino de nuestra vida
Desplegar el pergamino de nuestra vida significa ser portadores de la Buena Noticia. En medio de un mundo lleno de malas noticias los cristianos estamos llamados a ser testigos, a tiempo y a destiempo, de buenas nuevas para el pueblo. Una buena nueva que surge de nuestra convicción de la solidaridad de Dios con nuestra vida y nuestra historia y de la certeza de que cuando nos unimos en torno a causas justas podemos rehacer la historia y escribir páginas pletóricas de vida y amor. La buena noticia, de la que somos portadores, no se limita al anuncio de unas ideas y valores como para lanzar al aire un “Telediario de la Esperanza”, es, sobre todo, una práctica y un compromiso que hace de esas ideas y valores una fuerza transformadora de la realidad.
Hemos de ser agentes de liberación. Sería ingenuo desconocer la existencia de cientos de cadenas que nos atan y hacen torpe nuestro andar. Nos roba la libertad la cadena del odio que hace que veamos en el otro un potencial enemigo y no un hermano. Nos roba la libertad la cadena del pensamiento único y monocromático que no nos deja reconocer el valor de la diversidad poniendo barreras al que piensa y siente distinto. Nos roba la libertad la cadena de la soberbia y el orgullo que nos hace creer superiores y con derecho a descartar a cientos de miles de hermanos y hermanas. Nos roba
la libertad la cadena del engaño y la mentira con su larga estela de corrupción. Nos roba la libertad la cadena de la ceguera que nos encierra en nuestros aposentos impolutos y confortables impidiendo que nos hagamos cargo de la realidad. ¡Los discípulos del Maestro estamos llamados a romper cadenas y a gritar libertad!. Hoy, más que nunca tenemos que animar a los niños a ser misioneros, a llevar la buena noticia a los que más lo necesitan, porque es la Infancia Misionera, ser testigos de gracia.
Ser testigos de la gracia. Ser testigos del año de gracia del Señor, perdónenme la simplicidad, es ser capaces de anunciar con nuestra palabra y nuestra vida que Dios está con nosotros, habita la historia y camina con su pueblo. No estamos solos en la tarea de hacer de este mundo un lugar amigable y amable para todos. Dios se ha hecho nuestro cómplice, nuestro compañero y nuestro amigo y esa es la mayor gracia con la que podemos contar. Somos un pueblo habitado por Dios.
Para terminar dejo una invitación: cuando Jesús terminó dijo: “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. ¿Será que entre todas y todos podemos decir que esa Escritura se cumple hoy?
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 18 de enero de 2019

PERO, ¿TODAVÍA HAY BODA EN CANÁ?

Todavía se sigue hablando de boda en Caná de Galilea. Todavía se sigue utilizando como lectura en las escasas bodas que tenemos en nuestras parroquias. Probablemente sea un texto que en algunos momentos se ha interpretado como real e histórico. Quizás sea un texto en el que se resaltó la figura de María, del mayordomo, del primer milagro de Jesús.... pero ¿qué nos dice a nosotros el texto fuera del contexto nupcial?
Una parte importante de las páginas del Evangelio nos muestra a un Jesús que se preocupa y se conmueve ante el dolor y el sufrimiento de las personas. El dolor que sus ojos ven, los lamentos que llegan a sus oídos, las lágrimas de los hombres y las mujeres tirados a la vera del camino, la tristeza de los que han perdido a sus seres queridos o les ven padecer una dolorosa enfermedad le llenan de ternura y compasión y se mueve a hacer algo en su favor. Esos “hechos” son los signos o milagros y no son pocos los que nos narran los evangelios: curaciones, expulsión de “demonios”, alimentar a los hambrientos, volver a la vida, etc. La motivación de Jesús para realizar estos signos maravillosos es evidente: le preocupan sus hermanos y le duele el dolor de los que sufren, especialmente los últimos, que son sus preferidos. No obstante, el que nos narra Juan este domingo parece que se sale del molde: ¿qué necesidad urgente soluciona Jesús? ¿El que los paisanos de Caná, que están disfrutando la fiesta, sientan que empieza a disminuir el vino es suficiente para que Jesús haga una señal, es más, la primera señal? Podríamos ver en el rostro de los anfitriones un poco de agobio al constatar su falta de cálculo al proveer el vino para la fiesta, pero, ¿es suficiente motivación para ese milagro?
Detrás de este primer signo, al parecer no tan necesario como una curación, se nos revelan tres aspectos de la vida y misión de Jesús que nos pueden interpelar para nuestra vida.
La generosidad sin límite. El pasaje del Evangelio nos dice que los anfitriones de la boda se quedaron sin vino y, como es obvio, su preocupación tuvo que ser grande pues había mucha gente invitada. Jesús, que en principio se había mostrado reacio a hacer un signo para ayudar a solucionar este impase, pues aún no había llegado “su hora” (término importante en el Evangelio de Juan para referirse a la misión del Hijo. Recordad el inicio del pasaje del lavatorio de los pies: habiendo llegado la hora de pasar de este mundo al Padre…), hace un signo de una generosidad desbordante. Pide que llenen de agua seis tinajas que harían, según el texto, unos 600 litros, suficiente para emborrachar a toda la comarca de Caná. Dice el jesuita Hermann Rodríguez que “cuando se da lo necesario es caridad, pero cuando se da lo que estrictamente no se necesita, se llama generosidad” y aquí la de Jesús es sin límite. Este signo nos revela una de las características fundamentales del modo de proceder de Jesús: su amor sin límite a la humanidad le lleva a una generosidad desproporcionada que ayuda a poner las condiciones para que el hombre tenga vida y felicidad en abundancia. ¡Dios quiere que seamos felices!
El vino nuevo es mejor. El mayordomo se sorprende ante la calidad del vino nuevo. Es que Jesús es el vino nuevo, en Él se supera y se lleva a plenitud la ley y los profetas revelados en el Antiguo Testamento. A partir de Jesús, la historia de la relación de Dios con la humanidad no va ser desde la lejanía (ver a Dios era morir en el Antiguo Testamento) sino desde la cercanía del Abbá, del Padre bueno que nos ama sin límite en la persona de su Hijo amado como lo escuchábamos en el Evangelio del Bautismo de Jesús.
María intercesora. Una palabra final para destacar el papel de María en la vida y misión de Jesús. Ante la respuesta, un poco tosca de Jesús, María no se descompone, asume su papel de intercesora y, desoyendo a su Hijo, les da la clave para relacionarse con Él: “Haced lo que él os diga…”. Una bella expresión para invitarnos a fiarnos de Jesús, a acoger su forma de ser y estar en el mundo y con los hermanos, a hacer de sus criterios nuestros criterios, en últimas, a hacer nuestros sus sentimientos como decíamos al inicio.
Una pregunta para la reflexión en esta semana: En nuestra vida, ¿hemos hecho alguna acción de generosidad sin límite como la de Jesús? ¿Hemos ido más allá de dar lo necesario para compartir con abundancia lo que somos y tenemos? ¿Hemos sido testigos de este vino nuevo que es capaz de dotar de sentido la vida de quienes caminan con nosotros? ¿Hemos sido, como María, facilitadores del encuentro de los otros con Jesús?
Veo que por el momento sigue siendo válida, la Boda de Caná y otras muchas más.

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 11 de enero de 2019

BAUTISMO: RETO AL COMPROMISO

Todavía me acuerdo, por los años claro está, cuando uno no se hacía demasiadas preguntas sobre ciertos temas que daba por hechos. Todos teníamos que estudiar porque así era el sistema establecido; todos tenían que ir al cuartel porque nos hacíamos unos hombres y porque había que cumplir con la patria, había que ser educados en la vida, ni una palabra más alta que la otra porque el sistema nos decía que eso en el fondo nos definía. Y oiga, ¡en algunos casos no estaba mal!.
Pero claro, la democracia nos hizo abrir los ojos a infinidad de cosas. Probablemente muchos no quisieran que esos ojos se abrieran porque se rompían infinidad de moldes establecidos y con los que había que cumplir. Otros incluso no sabrían por qué había que cumplir con esos moldes, pero se rompieron....: el cuartel dejó de ser obligatorio, ahora la autoridad familiar hacia el estudio de un hijo, como que queda en ocasiones en entredicho; eso de tener educación como que no es muy aconsejable.... Y en materia religiosa también.
Hace años, la primera salida a la calle que hacía la madre que había dado a luz, era a la Iglesia para bautizar al retoño/a. Incluso si no lo hacía sería la comidilla de todo el barrio, pueblo, familia... e incluso se podría decir que hasta si se bautizaba parece que el chiquillo hasta cambiaba de color. Pero hoy en día todo eso, también ha desaparecido. Parece que hoy incluso quien se borra de los libros de bautismo, es un acto de heroicidad, de consecuencia personal y con la sociedad, de coherencia con conciencias "progresistas", etc...
Pues les voy a decir que: para ver lo que hay que ver, vale más que no se bautice la gente. Titulo esta carta con que el bautismo tiene que ser un reto al compromiso. Al compromiso con mi fe, al compromiso desde mi fe con el ambiente en el que me muevo, al compromiso desde el ambiente en el que me muevo con un testimonio que tiene que ser ejemplarizante con aquellos con los que me rodeo y me rodean.
Hoy creo que no estamos siendo comprometidos con nuestro bautismo. Hoy, a aquellos que en su momento nos echaron agua y que nuestros padres se comprometieron a educarnos en el seno de la fe la Iglesia, no estamos siendo responsables con ese compromiso que ellos adquirieron con nosotros. Nos da vergüenza anunciar que "este es mi Hijo amado, escúchenlo". Hoy, muchos de los que nos hemos bautizado nos conformamos con un testimonio de cumplimiento: mi misita, mis oraciones particulares, mi cumplimiento en alguna actividad parroquial... pero lejos de la denuncia social, del compromiso con los más pobres, ….
¡Me estoy imaginando la cara de Juan, cuando en la cola de “los pecadores, de los que quieren arrepentirse” ve la figura – probablemente nada esbelta – de Jesús de Nazaret, aquel a quien él no era digno de desatarle la correa de las sandalias!. ¡Cuántas sandalias tendríamos que desatar nosotros
en el mundo en el que vivimos: cuantas situaciones, cuantos momentos, cuantas soledades, cuantas, cuantas, cuantas…..!
Hoy que tanto se nos habla de la conversión pastoral; hoy que tanto se nos habla de cambiar paradigmas, a raíz de nuestro bautismo, ¿tenemos que cambiar en algo?. No seamos conformistas, no nos quejemos por hacerlo como siempre; que se nos note que nos dice algo un tal JESÚS DE NAZARET

Hasta la próxima
Paco Mira