viernes, 11 de mayo de 2018

AGENDA SEMANA 14 AL 20 DE MAYO



LUNES 14 SAN MATÍAS APÓSTOL
A LAS 18:30 HS. REUNIÓN DE FORMACIÓN DEL PROYECTO COMUNITARIO DE ALIMENTOS ARCIPRESTAL PARA TODOS LOS VOLUNTARIOS DE CARITAS DE TODAS LAS PARROQUIAS DEL ARCIPRESTAZGO EN LOS SALONES PARROQUIALES DE SAN JUAN APÓSTOL Y EVANGELISTA.
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.


MARTES 15 SAN ISIDRO
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
A LAS 20:00 HS. REUNIÓN DEL GRUPO DE LITURGIA.


MIERCOLES 16
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA. A CONTINUACIÓN REZO COMUNITARIO DE VÍSPERAS.
A LAS 20:00 HS. REUNIÓN DE COORDINACIÓN DE CATEQUISTAS DE TODOS LOS NIVELES DE LA PARROQUIA.


JUEVES 17 SAN PASCUAL BAILÓN
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA. SEGUIDAMENTE ESPACIO DE ORACIÓN PERSONAL ANTE EL SEÑOR EXPUESTO EN LA EUCARISTÍA.


VIERNES 18
A LAS 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
A LAS 20:00 HS. VIGILIA DE PENTECOSTÉS EN LA PARROQUIA DE SAN NICOLÁS DE BARI DONDE NOS REUNIREMOS TODAS LAS PARROQUIAS DE LOS ARCIPRESTAZGOS DEL SUR, SARDINA-VECINDARIO E INGENIO Y AGÜIMES.

SABADO 19
A LAS 19:30 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.


DOMINGO 20 DOMINGO DE PENTECOSTÉS
A LAS 08:00 12:00 Y 19:00 HS. CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA EN LA PARROQUIA.
EN LA CELEBRACIÓN DE LAS 12:00 HS. UN GRUPO DE NIÑOS DE LA PARROQUIA RECIBIRÁ A JESÚS SACRAMENTADO EN LA EUCARISTÍA POR PRIMERA VEZ.



EXCURSIÓN INTERPARROQUIAL EL 30 DE MAYO. VECINDARIO-SAN MATEO-LOS LLANOS DE LA PEZ (ALMUERZO)-VALLESECO-TEROR (CELEBRAREMOS LA MISA POR LA TARDE)-VECINDARIO. PRECIO:5 EUROS. CADA UNO LLEVA SU COMIDA. APUNTARSE ANTES DEL 15 DE MAYO EN LA PARROQUIA.


COMIENZA LA PREINSCRIPCIÓN DE CATEQUESIS EN LA PARROQUIA DURANTE LOS MESES DE MAYO Y JUNIO. TODA LA INFORMACIÓN LA TIENEN EN EL TABLÓN PARROQUIAL EN LA FACHADA DE LA IGLESIA

DE ANIMALES, PERO SOBRE TODO DE AMOR Y COMPROMISO



DE ANIMALES, PERO SOBRE TODO DE AMOR Y COMPROMISO

De vez en cuando es bueno culturizarse. Por eso cuando hay alguna palabra que no entendemos o cuyo significado no lo tenemos muy claro, es necesario y conveniente acudir a las fuentes. Estos días se armó el revuelo por una palabra que iba unida al delito. La palabra es “manada”. Lejos de interpretar lo que probablemente no fuera, acudí al diccionario de la Real Academia de la Lengua y define ésta, con lo siguiente: “conjunto de ciertos animales, de una misma especie, que andan reunidos”.
Habiendo dejado ya a un lado el tiempo de calentura, quiero expresar que nosotros , los seres humanos, también somos animales, pero que muchas veces pensamos. Sin embargo, cada día que pasa, me doy cuenta que nos estamos pareciendo más a los de la definición de la RAE: más violencia de género, más malos tratos, mas insolidarios, más bullyng… y probablemente los jueces, que además por estas fechas están en huelga, no dan avío a solucionar problemas. Una chica, está en boca de todo un país, porque una manada de animales, los de la rae, desgraciadamente así lo han querido. Me gustaría que las desgracias sirvan para solucionar lo que no funciona, no para recrearnos en el morbo televisivo o periodístico y hurgar en una herida que no nos corresponde.
Pero como siempre, el fin de semana nos trae una noticia buena (evangelio), una noticia que nos tiene que llenar de esperanza. Y la esperanza nos tiene que hacer que nos pongamos en camino, nos tiene que llevar al movimiento no al inmovilismo que nos recuerda el libro de los hechos, “¿qué hacen mirando al cielo, varones sin alegría?”. Es el fin de semana de la Ascensión.
Los discípulos de ayer, como los de hoy, hemos recibido el mandato de Jesús de anunciar el evangelio, de ser misioneros. Una buena noticia que no se puede convertir en una propiedad privada de unos cuantos, pues su alcance tiene que ser universal. La buena noticia que estamos llamados a anunciar a tiempo y a destiempo, no es un conjunto de consejos piadosos que se han transmitido de generación en generación, sino el anuncio de un proyecto de salvación que Dios tiene para todos nosotros: una palabra y una vida que, al comunicarla y compartirla, genera un dinamismo capaz de transformar hondamente la vida de quien la acoge.
Guardar el mensaje en el arcón o en el baúl de los recuerdos es un acto de egoísmo injusto. No podemos callar ni ocultar el mensaje que a nosotros nos cambió la vida llenándola de sentido, o anunciarlo solamente a los que nos caen bien, a los que nos aplauden, los que comparten nuestra forma de ser y pensar… el mensaje ha de ser a toda la creación.
Pero claro, anunciar el evangelio supone una dosis de profunda humildad. Humildad que hace que la vida sea plena, como le ocurrió a Jacinto, Lucía y Francisca, los tres pastorcillos de Fátima. Probablemente queden muchas dudas por resolver sobre las apariciones. Probablemente seamos muy escépticos en muchas de las apreciaciones, pero la humildad para acoger un mensaje de salvación está al alcance de los que han reconocido que la fe es un valor que mueve montañas, al ejemplo de María que a ellos y a nosotros nos marca el camino.
La comunidad, nuestra casa, nuestra Iglesia, tiene que ser y tener las puertas abiertas. Si así lo hacemos, probablemente estamos demostrando que hemos acogido el mensaje salvador. ¿ por qué poner tantas trabas a los que quieren volver a nuestra casa?. Pero quizás sea tema de otra reflexión

Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 4 de mayo de 2018

DÍA DE LA MADRE Y ¿EVANGELIO?

                               
DÍA DE LA MADRE Y ¿EVANGELIO?
Saben que soy de los que digo que cuando se celebra un día de algo es porque no funciona y por lo tanto dudo que pueda celebrarse ese día. Pero si es un día "comercial" lo que celebramos, pues peor me lo ponen. Probablemente no nos pondremos de acuerdo nunca a la hora de conmemorar dichos acontecimientos.
Este fin de semana se celebra el día de la madre. ¡Qué pena que haya que poner un día en el calendario para celebrar y poner nombre a quien por amor hizo, hace, y probablemente seguirá haciendo todo y más por cada uno de nosotros!, aunque nosotros, a veces no seamos capaces de corresponderle.
Hace unas semanas nos conmocionaba y admiraba al mismo tiempo y al menos a mí, la noticia del gendarme francés que fue asesinado tras intercambiarse por la mujer que un terrorista mantenía como rehén. En el homenaje que se le tributó, se ensalzó su valentía y su compromiso como miembro de las fuerzas y cuerpos de seguridad. Pero a raíz de su asesinato se conoció también su historia personal que hizo comprender mejor el gesto de su entrega: el agente había nacido en una familia poco religiosa, pero a los 33 años vivió un proceso de conversión: recibió la primera comunión y la confirmación tras un proceso de catecumenado y él y su esposa estaban preparando el sacramento del matrimonio. Sólo una fe cristiana animada por el amor podía pedirle ese sacrificio: entregar su vida para salvar a otros.
Una madre entrega su vida, pero ¿cómo es su amor?
Amor solidario. Una madre sabe que vivir el amor solidario significa ser capaz de alegrarse con sus hijos que se alegran y celebrar los gozos de ellos, aunque sea por un momento. Es capaz, una madre, de sufrir con ellos y hacer suyas sus causas porque se siente responsable de todo. El amor solidario le mueve a hacerse cargo de la realidad e implicarse afectiva y efectivamente en el trabajo por la vida digna para los suyos y para los demás.
El amor de madre es el amor que da la vida y ello significa que solo ganamos vida cuando la damos y de ello saben mucho las madres. Dar la vida es descentrarse y ponemos a los demás en el centro de nuestra vida. Dar la vida es ser capaces de desacomodarnos para que otros puedan acceder a una vida con dignidad; de perder nuestro nombre en favor de los hijos que han parido con un amor infinito, incluso en medio del dolor: ¡por la vida, hasta la vida misma!
El evangelio de este fin de semana nos va a recordar una y otra vez "permanezcan en mi amor". Probablemente Jesús sabía que las dificultades del mundo, de las circunstancias que nos rodean, de los cambios que nos van sucediendo en la vida... iban a llevar que la "permanencia " no era lo que se lleva. Por ello las compañías telefónicas nos exigen permanencia. Jesús nos deja libertad de permanecer con él, pero que si se hace, que sea con y desde
el amor incondicional a quien tiene un mensaje que merece la pena y nosotros le seguimos.
Si celebrar el día de la madre supone permanecer y darnos cuenta que ser hijo es porque "mamá" merece la pena amarla, me apunto no un día, sino los trescientos sesenta y cinco del año, aún con el riesgo de caer y de no levantarse en muchas ocasiones.
El evangelio es buena noticia. ¡qué bueno sería que nos levantáramos y diéramos gracias por las buenas noticias como las de una madre o las del propio Jesús de Nazaret. Así sí me apunto al día de la madre y al Evangelio.
FELIZ PASCUA
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 27 de abril de 2018

DE VINO Y LIBROS


DE VINO Y LIBROS

            Bueno, pues uno de los grandes placeres de la vida (podemos cerrar los ojos y dejar volar la imaginación) es encontrar un lugar tranquilo, una buena copa de vino, ir degustándolo y saboreándolo, un buen libro, sentarse en una silla en el porche de una casa de campo y dejar que las horas vayan pasando.
            Digo esto porque esta semana pasada fue el día del libro. Y cuando uno era joven había un lema que decía que “un libro ayuda a triunfar”, es por ello que me gustaría reivindicar la lectura, pero no la digital, sino la de papel, la que se puede subrayar, la que se pueden poner notas al margen… la que nos ayuda a triunfar. Quiero reivindicar la lectura en los jóvenes como representación  de tantos y tantos que quieren triunfar en la vida; quiero reivindicar que por medio de la cultura y de la lectura el mundo puede ser, no sólo de otra forma, sino incluso hasta mejor de lo que es.
            Con el vino, casi sucede lo mismo, casi como la vid y los sarmientos. La vida de la comunidad y la de las personas que la conforman han de estar absolutamente unidas al proyecto de Jesús de Nazaret. Cuando apostamos, entre otras cosas, por un mundo donde la vida sea respetada, la justicia sea una realidad para todos, la paz un derecho inalienable y la reconciliación una forma de estar entre personas y pueblos, lo hacemos desde los valores que el Maestro nos dejó.
         
   Hay que cortar las ramas que no dan fruto y también habrá que quemarlas para que no afecten al conjunto del árbol o que no pongan en peligro los frutos. Pero hoy,¿qué ramas hay que cortar?, pues probablemente las que pongan en peligro la unidad de la Iglesia en torno a Jesús; la descalificación del que piensa distinto, las críticas subterráneas que ni construyen ni dejan construir; la intolerancia y la poca flexibilidad; la desconfianza en los otros; el tratarnos como si fuéramos enemigos o rivales y no trabajadores del mismo campo, aunque con diversas funciones en el mismo. A veces siento un poco de vergüenza cuando en los medios de comunicación ventilamos normales discrepancias entre sectores de la Iglesia como una pelea de enemigos irreconciliables.
         
   Otra rama que se puede cortar es la de la lejanía con la vida, la lejanía de las alegrías y preocupaciones de la gente que nos rodea que incluso nuestra oferta de vida con sentido puede llegar tarde o no llegue a quienes lo necesitan. En definitiva la rama que dificulta el diálogo del evangelio con la ciencia, con la cultura, con la política, con las religiones… con la vida
            También, no solo hay que cortar, hay que podar. Hay que podar la rama de la presencia de la Iglesia en las fronteras y periferias existenciales donde se tienden puentes de inclusión y dignidad para todos y todas. Me gusta ver la Iglesia en los campos de refugiados acompañando a las víctimas; defendiendo la dignidad de los pueblos indígenas; tendiendo puentes en pueblos sumidos en guerras fraticidas; abrazando a las víctimas del terror.
            Podar la rama de la presencia de la Iglesia en el mundo de la educación. Sin educación el mundo pierde su norte, un pueblo analfabeto, es un pueblo subdesarrollado. Los libros nos ayudan a pensar y el pensamiento nos hace libres.
            Podar la rama de la misericordia, de la ternura y de la compasión que hace de la Iglesia una comunidad samaritana o, tomando en palabras del papa Francisco una iglesia “hospital de campaña” que cuida, atiende y sana a quienes sufren el rigor del rescate.
            Ya ven. Un libro y un buen vino.


            FELIZ PASCUA
        Hasta la próxima
            Paco Mira


viernes, 20 de abril de 2018

PERDÓN, ¿UDS. CREEN QUE SOMOS BORREGOS?


Ya ven que les he pedido perdón. Pero me da la impresión que aprovechando las comparaciones, y estas son odiosas, algunos creen que sí lo somos. También he de reconocer que probablemente en algún momento de la historia hemos dado esa imagen real de borreguismo y de no tener bien amueblada nuestra cabeza para saber tomar las decisiones que en cada momento hay que tomar.
Fuera de su contexto ganadero, normalmente se utiliza la palabra "rebaño" en sentido negativo, para referirse a un grupo de personas que se dejan dirigir por otros en sus gustos, opiniones, etc.... Hay personas que se sorprenden, nos sorprendemos, que en el siglo XXI existan gentes que no tengan teléfono móvil de una conocida aplicación de mensajería instantánea. Es más, le preguntaremos, "pero ¿cómo puedes vivir así" y probablemente la respuesta sea vivo libre. Una de las paradojas de nuestra sociedad es que por una parte se exalta el individualismo hasta casi caer en el egocentrismo, mientras que por otra parte se procura masificar a la gente, convertirla en "rebaño" de diversas formas, haciendo creer que ver determinados programas y series de televisión o formar parte de determinadas redes sociales o tener determinadas aplicaciones en el móvil, o participar en determinados eventos... porque de lo contrario vas a ser el bicho raro, te quedas "fuera del rebaño" y en la práctica no existes.
Muchas veces se identifica a los cristianos con la imagen negativa del rebaño, como si fuéramos borreguitos que dócilmente aceptan sin cuestionar los dictados de la jerarquía eclesiástica. Pero no nos olvidemos que Jesús en el evangelio nos va a recordar, que "escucharán mi voz, habrá un solo rebaño y un solo Pastor".
El ser humano ha sido escogido no para caminar solo en la vida, no ha sido elegido para ser seres aislados, nadie se salva solo, ni como individuo ni con sus propias fuerzas. Dios nos ha ideado un camino para unirse a cada uno de los seres humanos de todos los tiempos, en relaciones complejas que supone la vida en una comunidad nada fácil. Este pueblo que Dios ha elegido y convocado es la Iglesia. Esa institución a la que tanto hemos y nos han criticado a lo largo de la historia, pero es la que nos da el calor de una madre que acoge y congrega a sus hijos.
Pero el hecho de ser "rebaño", o comunidad, de ser Iglesia, no significa caer en el gregarismo, ni carecer de opiniones o de no tener una voluntad propia. Al contrario, creo que es una fuente de libertad, de poder opinar, de poseer su peculiaridad personal dentro de la pluralidad.
Que bueno es compartir con otros aquello que sentimos y expresamos, sin la necesidad de tener que escondernos o como decía el evangelio de los domingos pasados de estar con las puertas cerradas. Caminamos juntos, avanzamos juntos, compartimos juntos, hablamos al Padre como comunidad.
Por eso como miembro de la comunidad, pido, exijo.... que reine la cordura. Que la guerra no tiene sentido ni tiene que estar regulada por la ONU, que tiene que poner qué tipo de armas hay que utilizar: ni químicas, ni informáticas, ni balísticas.... la guerra es el insulto más abominable para el ser humano y en especial para los niños.
Aquí sí. NO SEAMOS BORREGOS y hagamos caso a quienes no utilizan la razón como vía del diálogo y en Siria hace falta mucho.
Un último apunte: Felicidades a D. Francisco. Es nuestro Obispo, nuestro Pastor, no de un rebaño, sí de una comunidad maravillosa que es la canaria.

FELIZ PASCUA
Hasta la próxima
Paco Mira

viernes, 13 de abril de 2018

Y.... ¡VUELTA LA BURRA AL TRIGO!

Que España es un país de refranes, eso nadie lo duda. Que los refranes son de la sabiduría popular, pues tampoco y que los refranes nos sirven para dar a conocer, en un momento determinado, aquello que queremos expresar es evidente. Es más: creo que en alguna ocasión nos sacan de algún apuro.
Si "vuelve al burra al trigo" en el fondo no quiere más que decir y expresar la tozudez de un animal que destroza aquello que el dueño ha cuidado y mimado con esmero; la burra es un animal que no es fácil de educar, puesto que su voluntad no razonada le lleva a incumplir - lógicamente - con las normas del dueño.
No quiero comparar a Jesús de Nazaret con un burro, pero que es pesado sí. Que todo el día está diciendo lo que tenemos que hacer también. Que se harta de intentar reconducirnos por una senda que se me antoja nada fácil, también. Y esto viene a cuento porque una vez más, y van tres, nos vuelve a decir "Paz a ustedes", de ahí el que insista en algo que nosotros parece que no queremos que suceda.
A veces pedimos explicaciones de algo y, cuando nos las dan, no nos quedamos satisfechos, y seguimos pidiendo más datos, más aclaraciones... hasta que al final la persona a la que se lo estaos pidiendo, cierto hartazgo y desesperación, nos dice: "Pero ¿qué más quieres?". Ya nos ha dicho todo lo que nos tenía que decir si seguimos sin entenderlo, no es su responsabilidad, somos nosotros quienes debemos aceptar y entender lo que se nos ha dicho.
Cuantas veces, los propios agentes de pastoral, tenemos que dar razón de nuestra fe en la resurrección y no sabemos lo que es la resurrección: ilusión, como un fantasma, como si fuera de verdad, un mago..... y al final, después de celebrar tantas veces la pascua, no hemos hecho el "paso" de la realidad de nuestra fe.
El propio Jesús nos dice que metamos la mano en su costado, que toquemos sus heridas, que pasemos la mano por su rostro, que enjugamos las lágrimas que el dolor y el sufrimiento le producen, ¿sabemos reconocer a Jesús resucitado en personas de carne y hueso, de nuestro entorno, de nuestra familia, de nuestro trabajo ... que viven a Jesús como un verdadero resucitado?.
¡Y vuelta la burra al trigo!. Aquellos discípulos no le reconocían y por ello le ofrecían un pescado asado, pero casualidades de la vida nosotros, muchas veces, nos tranquilizamos la conciencia con una moneda para caritas en la cesta dominical, o al alcohólico: venga, va, cuando estés sereno hablamos...o en la viejilla que hasta la saciedad repite siempre la misma historia y no la cambia, o aquel discapacitado o, mejor, de capacidad diferente a la nuestra del que cruzamos la acera para que no nos de la vara, ¿sabemos reconocer a Jesús hasta en lo más ordinario de nuestra vida?
Que bonito es que nos sigan insistiendo en hacer aquello que debemos. No deberían de insistir, pero me alegra que Jesús nunca se canse de repetir una y otra vez que la Paz en medio de nosotros y "por su culpa" es posible, Que como nos recuerda Pedro en la primera lectura: Dios lo ha resucitado de entre los muertos y nosotros somos testigos. A veces, se lo digo de verdad, hasta lo dudo.
No desfallezcamos. Dios no tiene prisa y como nuestra burrita, seguirá insistiendo

FELIZ PASCUA
Hasta la próxima
Paco Mira

sábado, 7 de abril de 2018

MUCHO GOLPE DE PECHO, PERO AHORA ¿QUÉ?


Déjenme que les diga FELICES PASCUAS a todos. No es porque
estemos en Navidad, sino porque estamos celebrando el paso de la muerte a la vida, porque los que creemos en esta maravillosa aventura pensamos que es posible que otro tipo de historias son reales y maravillosas.
Acabamos la semana santa y probablemente todos hemos asistido a más de un viacrucis; acabamos la semana santa y probablemente nos hemos dado más de un golpe de pecho; acaba la semana santa y probablemente hemos madrugado para coger un buen puesto el jueves santo, el viernes y quizás no tanto el sábado santo; hemos acabado la semana santa y probablemente nos hemos inflado a procesiones e incluso alguna saeta hemos cantado o hemos compartido alguna película que la televisión nos ha pasado y que no son nuevas…. ¡ cuántas cosas hemos hemos….!
Pero el evangelio de este fin de semana nos dice que los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Hace cincuenta años un gran Papa, Juan XXIII, decía que la Iglesia tenía necesidad de abrir las ventanas para que la corriente de aire se llevara todo el polvo. Hoy nuestro Papa Francisco también dice que tenemos que abrir las puertas, salir, acudir a las periferias, recorrer y embarrarnos con las orillas de los caminos y ayudar a los que no pueden avanzar con facilidad.
Creo que hoy también estamos con las puertas cerradas por miedo ¿a qué?. ¿Qué miedo tenemos hoy?. Probablemente cuando los domingos, a partir de ahora, compartamos la fe, la gente que acuda a nuestras celebraciones será la misma de siempre, la gente que acuda a las celebraciones será la misma o quizás menos, ¿qué estamos haciendo mal los cristianos?.
A veces me pregunto dónde quedan los golpes de pecho que me he dado en la semana santa. Me pregunto de qué me han servido todas las carreras para coger un buen puesto y no tener que quedarme de pie. A veces me da miedo que mi fe se tambalee solamente por el qué dirán y que los que me vean en la calle no digan que ahí va un verdadero testigo no solo de Jesús, sino de Jesús resucitado.
Me gustaría que los que nos vieran, no nos pidieran que les digamos de palabra quién es Jesús, sino que nuestras vidas sean la mejor palabras
FELIZ PASCUA
Hasta la próxima
Paco Mira