viernes, 11 de octubre de 2013

MARÍA TAMBIÉN PIENSA EN VERDE

MARIA TAMBIEN PIENSA EN VERDE
                        Lo más probable es que sea así. Y es que, como dice una amiga mía, María piensa como le da la gana. Entre otras cosas porque tiene categoría suficiente para que eso sea así y al mismo tiempo, porque una madre tiene la experiencia, el coraje, el valor… suficiente para que sus pensamientos puedan ser llevados a la práctica de una manera efectiva.
            Alguien dijo que el mes de Octubre podría ser el
mes de María: Rosario, Pilar, Teresa de Jesús, etc…. mes de mujeres, mes de madres, quizás mes de madres corajes, de madres luchadoras, de madres convencidas de la educación que dan a sus retoños, que dan como diría nuestro párroco, a sus chinijos.
            Pero me quiero quedar con María Madre en el Pilar. Me quiero quedar con todas aquellas madres que tienen sus fundamentos como tal, en bases lo suficientemente sólidas como para perpetuar lo que enseñan. Hoy en día nos quejamos que nuestros hijos no son como nosotros, que nuestros nietos no son como los abuelos… pero quizás habrá que preguntarse si la educación  que  han recibido de los que les han precedido ha sido la más adecuada.
            Una madre nunca educa a un hijo, como diría un amigo mío, fuera del tiesto. Una madre educa educando, educa con el ejemplo que, a veces, también, es heredado. Una madre educa en valores que nunca se pierden, que son universales y en valores que van a perpetuar a lo largo de generaciones. La Virgen del Pilar tiene un montón de connotaciones como para fundamentar la fe en lo básico: primero el nombre: Pilar, roca, fortaleza… y segundo una madre es… que es una madre.
            Me gustaría tener un recuerdo para la Guardia Civil. Un recuerdo para los guardianes de los derechos, deberes y libertades. Una madre es también una guardiana. Normalmente el uniforme es un orgullo heredado, nunca un arma de superioridad y abuso. Ojalá que nunca pierdan la simpatía que han tenido, que nunca pierdan el valor que se les supone y que nunca pierdan la actitud de servicio.
            Un recuerdo este fin de semana, como una madre, para los hermanos de América Latina. Un recuerdo a la hispanidad, un recuerdo a un montón de valores que se comparten por infinidad de coincidencias. A veces pensamos que los del otro lado del “charco” son del tercer mundo y es que nosotros hemos querido que así fuera. Hermano latinoamericano, sigue siendo como eres y nunca pierdas esa faceta. Ojalá valoremos a todos los descubridores de los derechos, de las libertades, de los valores humanos.
            También un recuerdo a lo que nos une como es la lengua. Hoy que se habla de reivindicar independentismos que a veces más que unirnos, nos separan, María, como madre, nos invita a hablar en la misma lengua, nos invita a entendernos, a valorarnos, a mirarnos los unos a los otros como hermanos.
            Por eso creo que María piensa en verde, en el verde
de la esperanza en una sociedad más justa e igualitaria. Piensa en el verde esperanza de volver, como el leproso del evangelio, la mirada al Jesús que salva y al Jesús que nos une como hermanos en infinidad de cuestiones de la vida.
            Ojalá que la virgen del Pilar nos ayude en una camino nada fácil, pero siempre color esperanza, como el verde de muchos acontecimientos.
           
            Hasta la próxima.

            Paco Mira

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