MARIA TAMBIEN PIENSA EN VERDE
Lo
más probable es que sea así. Y es que, como dice una amiga mía, María piensa
como le da la gana. Entre otras cosas porque tiene categoría suficiente para
que eso sea así y al mismo tiempo, porque una madre tiene la experiencia, el
coraje, el valor… suficiente para que sus pensamientos puedan ser llevados a la
práctica de una manera efectiva.
Alguien dijo que el mes de Octubre
podría ser el
mes de María: Rosario, Pilar, Teresa de Jesús, etc…. mes de
mujeres, mes de madres, quizás mes de madres corajes, de madres luchadoras, de
madres convencidas de la educación que dan a sus retoños, que dan como diría
nuestro párroco, a sus chinijos.
Pero me quiero quedar con María
Madre en el Pilar. Me quiero quedar con todas aquellas madres que tienen sus
fundamentos como tal, en bases lo suficientemente sólidas como para perpetuar
lo que enseñan. Hoy en día nos quejamos que nuestros hijos no son como
nosotros, que nuestros nietos no son como los abuelos… pero quizás habrá que
preguntarse si la educación que han recibido de los que les han precedido ha
sido la más adecuada.
Una madre nunca educa a un hijo,
como diría un amigo mío, fuera del tiesto. Una madre educa educando, educa con
el ejemplo que, a veces, también, es heredado. Una madre educa en valores que
nunca se pierden, que son universales y en valores que van a perpetuar a lo
largo de generaciones. La Virgen del Pilar tiene un montón de connotaciones
como para fundamentar la fe en lo básico: primero el nombre: Pilar, roca, fortaleza…
y segundo una madre es… que es una madre.
Me gustaría tener un recuerdo para
la Guardia Civil. Un recuerdo para los guardianes de los derechos, deberes y
libertades. Una madre es también una guardiana. Normalmente el uniforme es un
orgullo heredado, nunca un arma de superioridad y abuso. Ojalá que nunca
pierdan la simpatía que han tenido, que nunca pierdan el valor que se les
supone y que nunca pierdan la actitud de servicio.
Un recuerdo este fin de semana, como
una madre, para los hermanos de América Latina. Un recuerdo a la hispanidad, un
recuerdo a un montón de valores que se comparten por infinidad de
coincidencias. A veces pensamos que los del otro lado del “charco” son del
tercer mundo y es que nosotros hemos querido que así fuera. Hermano latinoamericano,
sigue siendo como eres y nunca pierdas esa faceta. Ojalá valoremos a todos los
descubridores de los derechos, de las libertades, de los valores humanos.
También un recuerdo a lo que nos une
como es la lengua. Hoy que se habla de reivindicar independentismos que a veces
más que unirnos, nos separan, María, como madre, nos invita a hablar en la
misma lengua, nos invita a entendernos, a valorarnos, a mirarnos los unos a los
otros como hermanos.
Por eso creo que María piensa en
verde, en el verde
de la esperanza en una sociedad más justa e igualitaria.
Piensa en el verde esperanza de volver, como el leproso del evangelio, la
mirada al Jesús que salva y al Jesús que nos une como hermanos en infinidad de
cuestiones de la vida.
Ojalá que la virgen del Pilar nos
ayude en una camino nada fácil, pero siempre color esperanza, como el verde de
muchos acontecimientos.
Hasta la próxima.
Paco Mira















